La muerte de la suboficial Romina Gabriela Popoff (32) conmociona a la ciudad de Capiatá y genera controversia entre la versión oficial y la denuncia de los familiares. La mujer fue hallada el martes 12 de agosto, alrededor de las 19:00, en su domicilio, con un disparo en el pecho.
El reporte fue realizado por su pareja y concubino, el suboficial David Ojeda, quien manifestó que encontró el cuerpo sin vida en el sofá, con un impacto de bala producido con el arma reglamentaria de la víctima.
El caso fue caratulado por la Policía y la Fiscalía como autoeliminación, sin embargo, los familiares de Popoff rechazan tajantemente esa versión. Señalan que Ojeda cuenta con antecedentes de violencia física y verbal contra la mujer, y lo responsabilizan directamente por su muerte.
Otro punto que consideran llamativo es que el disparo haya sido en el pecho, una zona poco frecuente en suicidios con arma de fuego, donde lo habitual es que el tiro se dirija a la cabeza.
Además, remarcan que el día del hecho era el cumpleaños de uno de los hijos de la víctima, circunstancia que refuerza su convicción de que Romina no se habría quitado la vida en una fecha especial para sus hijos.
Parientes, amigos y organizaciones locales se manifestaron ayer en Capiatá para exigir justicia, el cambio de carátula de la causa y la investigación del suboficial Ojeda como principal sospechoso. También denunciaron un posible encubrimiento policial en el proceso.
