Un trágico suceso conmociona a la ciudad de Mariano Roque Alonso tras confirmarse el fallecimiento de un niño de 9 años en condiciones deplorables de salud. El menor, quien sufría de una cardiopatía congénita conocida como Tetralogía de Fallot, no resistió un cuadro crítico de desnutrición severa y deshidratación. A pesar de que su condición cardíaca requería una intervención quirúrgica en sus primeros años de vida, la víctima nunca recibió el tratamiento adecuado, sobreviviendo casi una década sin la asistencia médica vital que necesitaba.
La situación se tornó irreversible el pasado 12 de noviembre, cuando la hermana del niño, una adolescente de tan solo 15 años, tomó la iniciativa de llevarlo de urgencia al Hospital Regional al verlo en un estado alarmante. Según los reportes médicos y del fiscal Itálico Rienzi, el pequeño llegó al centro asistencial presentando cianosis —una coloración azulada en la piel debido a la falta de oxigenación— sumada a un deterioro físico extremo provocado por la falta de alimento y líquidos.
Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio Público ordenó la inmediata detención de la madre, de 33 años, quien fue imputada por homicidio doloso en grado de omisión, lesión grave, violación del deber de cuidado y omisión de auxilio. Un aspecto que ha generado indignación es la reacción de la mujer; al enterarse de que su hija había socorrido a su hermano, la increpó fríamente diciéndole: "Ya estás feliz", evidenciando un rechazo a la asistencia que el niño requería desesperadamente.
Las investigaciones revelaron que esta tragedia pudo haberse evitado, pues existían múltiples antecedentes de negligencia. El Fiscal confirmó que el sistema ya contaba con alertas: denuncias ingresadas al Fono Ayuda (147) en marzo de 2024 y reportes ante la Defensoría de la Niñez en 2025. Tanto vecinos como parientes habían notificado repetidamente a las autoridades sobre el mal estado del chico y la evidente falta de protección por parte de su progenitora.
Actualmente, la mujer se encuentra recluida en la Comisaría 10ª, aunque se le concedió un permiso especial de tres horas para asistir al velorio de su hijo. Por su parte, las autoridades judiciales ordenaron el traslado del cuerpo a la morgue judicial, donde se programó una autopsia para determinar con precisión clínica las causas del fallo sistémico que acabó con la vida del menor tras años de sufrimiento silencioso.