Un mecánico brasileño identificado como Víctor Manoel Benítez, de 46 años, murió en la madrugada de este miércoles (02:45) en el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, tras ser herido durante un tiroteo ocurrido la tarde anterior en el barrio Guaraní.
Benítez se encontraba en una casa de repuestos cuando se desató la balacera. Aunque fue trasladado de inmediato al hospital, no resistió las heridas y falleció a causa de un shock hipovolémico. De acuerdo con las autoridades, no tenía relación con el conflicto que originó el ataque, convirtiéndose en una víctima colateral de la violencia criminal que afecta a la zona fronteriza.
El jefe del Departamento de Hechos Punibles de Amambay, comisario Hugo Grance, informó que el ataque fue presuntamente dirigido contra Luis César Argüello, alias "Anguja", quien resultó gravemente herido. Un adolescente de 15 años también fue alcanzado por los disparos, aunque se encuentra fuera de peligro.
Según los primeros indicios, el hecho estaría relacionado con disputas vinculadas al narcotráfico, una hipótesis reforzada por el uso de armas largas y por la reiteración de ataques similares en la zona. En menos de 48 horas se registraron tres atentados con características similares en Pedro Juan Caballero, lo que —según Grance— responde a ajustes de cuentas entre facciones criminales por compromisos incumplidos dentro del tráfico de drogas.
El jefe policial indicó que las fuerzas de seguridad reforzaron los controles preventivos en los accesos y puntos estratégicos de la ciudad, además de intensificar las investigaciones para identificar a los responsables, quienes habrían huido hacia una zona boscosa.
Pese a la ola de violencia, Grance aseguró que la actividad cotidiana en Pedro Juan Caballero se mantiene con normalidad, y que los ataques se circunscriben a conflictos entre grupos criminales, más que a un aumento de la delincuencia común