Informe

Millonario botín desaparece tras caída de avión en Minga Guazú y apunta a un saqueo en minutos de caos

Un accidente aéreo ocurrido el fin de semana en la zona del kilómetro 26 de la ruta PY02, en Minga Guazú, no solo dejó consecuencias fatales, sino también un millonario faltante que ahora es eje de una investigación penal.

Entre 1,5 y 2 millones de dólares que eran transportados en la aeronave desaparecieron en medio del descontrol generado tras el impacto.

La aeronave, un Cessna 402 que trasladaba valores, cayó en un asentamiento cercano y en cuestión de minutos el lugar se vio rodeado por una multitud que llegó antes de cualquier intervención organizada de las autoridades. Según los primeros reportes, ese breve lapso fue suficiente para que parte del dinero fuera retirado del sitio.

El comisario Carlos Duré, al frente del Comando Tripartito, confirmó que la denuncia fue presentada por la empresa de transporte de caudales Prosegur, que reportó la desaparición de una suma considerable de efectivo, incluyendo dólares y reales. Indicó que los datos iniciales hablan de un faltante cercano a un millón y medio de dólares, aunque no se descarta que la cifra sea mayor.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar, la escena quedó completamente desbordada. Testimonios y datos recogidos apuntan a que varias personas tomaron dinero en pequeñas cantidades, mientras que otras habrían acopiado montos más importantes, incluso utilizando bolsas y vehículos para retirarlo del lugar.

Las autoridades manejan información sobre al menos una camioneta que habría sido empleada para transportar parte del dinero sustraído. Sin embargo, hasta ahora no se lograron incautaciones directas en los procedimientos realizados.

La investigación se centra en identificar a los principales responsables. La Policía maneja la hipótesis de que entre cinco y seis personas habrían concentrado la mayor parte del botín, aunque también reconoce que hubo numerosos involucrados que tomaron sumas menores, lo que complica la trazabilidad del dinero.

Los sospechosos, en su mayoría, serían personas de la zona que ya fueron individualizadas por los investigadores. Se presume que el dinero podría estar oculto en distintos puntos, por lo que se avanza en tareas de inteligencia para dar con su paradero.

Este martes se ejecutaron cinco allanamientos en viviendas del área, incluidos sectores del asentamiento San Antonio, bajo la dirección del fiscal Alcides Giménez y con autorización judicial de la jueza Jorgelina Melgarejo Vera. Los operativos contaron con apoyo de unidades especializadas en crimen organizado, inteligencia y cooperación internacional.

Si bien no se encontraron evidencias materiales del dinero en los lugares intervenidos, las autoridades aseguran que los procedimientos permitieron obtener información clave para avanzar en la identificación de los responsables y reconstruir con mayor precisión lo ocurrido tras el accidente.

El caso permanece abierto y sin hipótesis descartadas, en un escenario donde confluyen un siniestro aéreo, la irrupción masiva de personas y un presunto saqueo que dejó al descubierto un faltante millonario difícil de recuperar.