Ciberseguridad

Más de G. 150 millones desaparecen de cuenta bancaria tras presunto caso de phishing

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Un nuevo caso de presunto fraude electrónico sacude al sistema financiero. Rodrigo Mussi denunció haber perdido más de G. 150 millones de su cuenta bancaria luego de que desconocidos ingresaran a la aplicación móvil de su banco y realizaran múltiples transferencias sin su autorización. 

Según relató el afectado, el movimiento irregular se produjo desde dos teléfonos celulares que, de acuerdo con el informe de la entidad bancaria, no estarían registrados a su nombre. Los ciberdelincuentes lograron acceder tanto al PIN de ingreso a la aplicación como al PIN de pago, códigos que, según Mussi, nunca fueron almacenados en dispositivos ni escritos en ningún soporte físico. 

"Tenían mi código de ingreso y mi código de pago. Esa es la pregunta del millón: cómo pudieron acceder a esos datos si no están guardados en ningún lado", expresó. 

El denunciante sostiene que no se trató de un descuido personal, ya que asegura que los códigos solo los conserva en su memoria. Además, indicó que las transferencias fueron realizadas hacia tarjetas de crédito cuyos titulares ya fueron identificados a través de los registros de las operaciones.
Mussi afirmó que no sería el único afectado. Según comentó, al menos otras 20 personas habrían sufrido situaciones similares en los últimos días, lo que refuerza la sospecha de un esquema organizado de fraude. Incluso deslizó la hipótesis de que podrían existir conexiones entre personas vinculadas a entidades financieras y terceros encargados de retirar el dinero.
El afectado presentó la denuncia policial el mismo día en que detectó las operaciones irregulares y posteriormente acudió al Departamento de Delitos Económicos y Financieros de la Policía Nacional, donde el caso ya fue formalmente ingresado para su investigación.
Hasta el momento, indicó que no recibió información sobre antecedentes de las personas cuyos nombres figuran en las transacciones. Solo cuenta con los nombres y números de cédula de quienes serían propietarios de las tarjetas utilizadas para canalizar los fondos.