El gobierno sigue sumando pabellones de contingencia con camas simples, gracias a donaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, que sólo atenderán los casos no tan graves. Las Unidades de Terapia Intensiva siguen siendo un faltante dentro de los esquemas del Ministerio de Salud Pública.
La inauguración de hoy es del Pabellón de Contingencia para pacientes con COVID-19 en el Hospital Regional de Ciudad del Este, construido por el gobierno a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones; y financiado por el (BID).
Luego de 7 meses de inicio de la pandemia en nuestro país, hace solo semanas se fueron inaugurando cinco de los seis pabellones previstos en el Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu” de San Lorenzo, (Central), en el Hospital Distrital de Lambaré (Central), en el Hospital Distrital de Limpio (Central) y en el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero (Amambay).
A su vez, se encuentra en etapa final el pabellón que se construye en el Hospital Distrital de San Ignacio (Misiones).
Se incluyen también las inauguradas en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Juan Max Boettner (INERAM) y en el Hospital Nacional de Itauguá (Central), donde ahora se construirá un segundo pabellón, el sistema de salud pública sólo suma camas para recibir a los pacientes con Covid-19 que necesitan de cuidados especiales, no así si estos están graves.
Datos
El pabellón de Ciudad del Este tiene una superficie construida de 1.300 metros cuadrados que albergará 48 salas de internación equipadas con camas de base metálica. Cuenta con área de admisión de pacientes, reanimación, sala de estar para plantel médico con sus respectivos baños, sala de procedimientos, depósito y oficina.
Está dotado con un transformador de 500 KVA, generador de 400 KVA, tanque elevado de 40.000 litros para agua corriente sistema de prevención contra incendios (detección electrónica y sistema de combate hidráulico).
Cuenta con un sistema acondicionado de aire rooftop de 576 mil BTU con filtros hepa y sistema de presión negativa, con ductos de insuflación y retornos, más rejilla de salida con damper de regulación.
Su tanque de oxígeno es de 3.000 L, con red de distribución. A esto se suma un panel de alarma y mini consolas para tomas de oxígeno y vacío en salas de internación con 7 tanques menores de reserva, Central de vacío (bomba de vacío dúplex de 2x5 HP) con válvulas de regulación, circuito y toma en mini consola en salas de internación.