Mamá del corazón: adoptó cuatro hijos y su vida dio un giro de 180 grados
Nancy Krauer (68) es una leona. Transmite una fuerza y una determinación arrolladoras, sobre todo cuando habla de sus hijos, a los que parió “por el corazón”, y dice que su familia es como cualquier otra, llena de amor y ternura. Ella pasó por la frustración de buscar hijos naturales y no poder. Y tuvo la paciencia necesaria que requiere adoptar un hijo. No una vez, sino muchas. Nancy adoptó a cuatro niños que hoy le siguen llenando de mimos y cariños, incluso ya la hicieron abuela. Formaron una gran familia llena de amor.
Su vida dio un giro de 180 grados desde que sus hijos del corazón se cruzaron en su camino. Tenía la convicción de que realizaría su sueño: ser mamá. Pero sin panza. “Adoptar fue la mejor decisión que tomamos con mi marido. Son lo mejor que nos pudo haber pasado en la vida. Festejar el día de las madres para mí es algo maravilloso y significa algo muy especial”, relató Nancy a El Nacional, desde su casa, ubicada en Loma Pytã.
Hace 43 años, Nancy conoció a Pedro Ortiz. Una cálida aula de la Facultad fue el escenario donde ambos se dijeron “hola” por primera vez. Él lo tuvo claro desde el primer instante en que la vio. Quería que aquella bella chica fuera su amor para toda la vida. Ella, sin saberlo, dejó que Pedro hiciera un hueco en su corazón hasta el punto de ocuparlo completamente. Él se convirtió en la razón de cada sonrisa, de cada latido, de esa felicidad única para Nancy. En tanto que Pedro se hizo un fanático de la mirada de ella, de su risa, de su forma de ver y hacer las cosas.
Nancy y Pedro decidieron amarse. Se pasaban mucho tiempo juntos y luego se casaron con la ilusión de formar una familia con muchos hijos. Pero a veces las cosas no pasan como uno desea. La vida conjunta entristecía una sola cosa: no lograban tener hijos. Pasaba el tiempo, y nada. Es por eso que probaron tratamientos, métodos, consultaron con especialistas y siempre recibieron una sola respuesta: “no podrán ser padres”.
Lejos de desanimarse y resignarse con esa noticia, la pareja siguió su camino con la esperanza de que algún día darían amor a varios hijos. Tanto es así que, en un momento dado, Nancy y Pedro tomaron una decisión que hoy en día los mantiene con alegría y felicidad: los niños llegaron, pero en un escenario diferente. No fue en un hospital, fue en un juzgado, donde en medio de centenares de expedientes encontraron a los hijos que tanto querían. Sí, decidieron adoptar y criar con mucho amor. Fue así que Felipe, Francisco, Silvana y Lourdes llegaron en este orden para llenar el nido de amor, travesuras y ternura.
“Cuando los médicos nos decían que no podíamos ser padres nos poníamos tristes, pero aceptábamos la voluntad de Dios. La contención fue mutua y un día, en medio de una charla, nos preguntamos: ¿y si adoptamos? Logramos hacerlo en cuatro oportunidades y esta casa se llenó de felicidad”, expresó Nancy.
“Desde que nos casamos, siempre quisimos tener muchos hijos. Recuerdo que siempre le decía a Pedro 'quiero seis hijos'. Lo intentamos, pero no se pudo dar de manera natural, pero Dios obró y nos regaló lo que tanto queríamos”, añadió.
"Mi mamá es una luchadora, es nuestra inspiración, pilar, y nuestra guía"
Silvana, una de las hijas de la pareja, comentó a El Nacional que sus padres le comentaron desde muy chiquita que ellos eran sus padres de corazón. “Nunca nos ocultaron nada. Para nosotros ellos son el motor que nos hacen ver una vida diferente, en el que podemos estar para los demás”, dijo.
En este Día de la Madre, los hijos preparan regalos y un rico almuerzo familiar para conmemorar a su heroína. “Nuestra rutina del Día de la Madre siempre es regalarle flores porque a mamá le encantan, y mi hermana y yo, que aún estamos en casa, le preparamos el desayuno. Después para el almuerzo tratamos de juntarnos todos para compartir en familia”, explicó.
“Me suele costar poner en palabras mis sentimientos, pero sé que mi mamá más que nadie se merece, al igual que mi papá. Mi mamá es una luchadora, es nuestra inspiración, pilar, y nuestra guía. Siempre digo que quiero ser la mitad, por lo menos de lo que es ella. Es una mujer alegre, perseverante, a la que le gusta ayudar a la gente”, dijo Silvana.
“Crecí viéndole a mi mamá trabajar incansablemente a lado de mi papá para conseguir sus sueños, esa frase tan gastada "detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer" se aplica a la perfección en mi familia”, añadió. “Me siento orgullosa y bendecida por la familia que me tocó, mis hermanos son seres maravillosos y sé que eso es por el trabajo de mamá, porque es ella la que siempre está al pie del cañón para nosotros”, agregó.Una batalla
Doña Nancy combate contra el cáncer de mama y ella se aferra a sus hijos y su esposo. "Yo comencé a pintar remeras por ella. Tengo una tienda online de remeras pintadas a mano que se llama @catarsis_love. Y empecé por mi mamá porque no le podía dejar sola, así que no conseguía trabajo estable y comencé desde casa. En octubre (mes rosa) siempre mamá me ayuda y es mi modelo”, contó Silvana.
“Capaz no corra la misma sangre por nuestras venas, pero la pasión y el amor que le pongo a lo que hago es la misma pasión y amor que mamá nos inculcó desde pequeños. Ella es nuestra heroína. Nuestro ejemplo de vida”, finalizó.