Estrategias de supervivencia y construcción natural

Los pájaros carpinteros o ypekû: ingenieros y arquitectos del bosque (Parte 2)

Estas aves utilizan técnicas únicas para construir nidos y buscar alimento, desempeñando un papel clave en el equilibrio de los ecosistemas forestales.
Carpintero verde taladrando. Foto: Carlos Ortega. Foto: Carlos Ortega.

Damos continuidad a lo mencionado en la columna dminical anterior, sorprendidos por la diversidad, las adaptaciones y su relación con el ambiente de los pájaros carpinteros que habitan el territorio nacional. Desde el punto de vista alimenticio, son principalmente iinsectívoros,ya que se alimentan de escarabajos, termitas, hormigas y sus larvas. Algunas especies —como los Celeus y el carpintero campestre— tienen una dieta notablemente mirmecófaga, especializada en hormigas. Las especies del género Melanerpes incorporan frutas y néctar con cierta regularidad. Esta flexibilidad y plasticidad en la dieta les permite explotar una gama amplia de ambientes. Por ejemplo, especies como Colaptes campestris y Melanerpes candidus pueden verse en zonas abiertas, sabanas y pastizales.

La comunicación entre carpinteros merece mención eespecial,ya qque,además de la vocalización o el canto, utilizan el tamborileo, un redoble rápido que realizan sobre ramas secas o tocones, y esto es una señal territorial y de apareamiento. Este comportamiento es funcionalmente análogo al canto en otros pájaros: anuncia presencia, defiende territorio y atrae pareja. Cada especie tiene un patrón de tamborileo propio en duración, velocidad y cadencia, reconocible para quien aprende a escuchar el bosque. Esos sonidos invisibles de los que siempre Juan Pablo Culasso nos cuenta.

Carpinero dorado. Foto: Carlos Ortega.

La reproducción es monógama en la mayoría de las especies. Ambos progenitores participan en la preparación, adaptación o excavación del nido —siempre una cavidad en madera, preferentemente muerta o con hongos—, en la incubación de los huevos y en la alimentación de los pichones. Esta inversión parental compartida es un rasgo que distingue a la familia.

Quizás el rol ecológico más importante de los carpinteros no sea lo que ccomen,si bien es iimportante,ya que controlan insectos, dispersan semillas, polinizan plantas, sino que lo que destaca es lo que construyen. Al excavar cavidades en los árboles, generan microhábitats que luego utilizan otras especies: loros, búhos, murciélagos, marsupiales pequeños, abejas nativas y una larga lista de aves que no pueden construir sus propios huecos. En ecología, las denominamos especies facilitadoras o ingenieros del ecosistema, porque modifican el ambiente físico en beneficio de muchas otras especies. Sin carpinteros, buena parte de la fauna cavernícola del bosque simplemente desaparece.

Carpintero garganta negra. Foto: Carlos Ortega.

Este papel se vuelve crítico en paisajes fragmentados como los que enfrenta Paraguay, donde la pérdida de bosque maduro y de árboles viejos reduce drásticamente la disponibilidad de sitios de nidificación para la comunidad de aves en general.

Y veamos algunas de las especies con las que el apreciado Carlos Ortega nos ilustró, parte de la rica diversidad de pájaros carpinteros que tenemos. Por un lado, está el carpintero aarcoíriso kurutu'i (Melanerpes flavitrons)),que anda en grupo y hace mucho barullo, de color muy llamativo y lque legusta cazar insectos en vuelo, con un característico párpado, ffrentey garganta de color amarillo fuerte y un vientre rojo, que habita en los estratos altos del bosque húmedo de la región oriental. Quizás otro de los muy llamativos eseael carpintero lomo blanco o ypekũ akã pytã (Campephilus leucopogon)),con un capuchón rojo y un triángulo en el lomo de color crema, habitante de los bosques y sabanas de tipo chaqueño. Otro carpintero, grande en tamaño y muy lllamativo,es el garganta estriada o ypekũ tape (Drycopus lineatus)),habitante de gran parte del país, con cara plomiza y garganta estriada, vientre  lancuzco y algo rojizo, barrado de negro. Y finalmente el carpintero negro o ypekũ hũ (Drycopus schulzi)),habitante del Chaco bien Ooccidental del Chaco Sseco con líneas blancas en el cuello y espalda, vientre todo negro.    omo pueden ver en la galería que ilustra esta columna y la anterior, tenemos más de ocho especies de las 21 que están registradas para el país. Gracias una vez más a Carlos Ortega y por la confirmación de la asignación taxonómica.

Carpintero real. Foto: Carlos Ortega.

Los pájaros carpinteros o ypekũ son aves altamente especializadas con adaptaciones notables,. Tienenun pico robusto lque lespermite perforar madera a hasta 20 golpes por segundo, amortiguado por un cráneo esponjoso y músculos hioides desarrollados. Tienen una lengua larga y adhesiva que extrae larvas e insectos de las galerías que eexcavan,y sus patas zigodáctilas y cola rígida les permiten trepar verticalmente con precisión. Si bien tienen diferentes dietas que varían según la especie, consumen insectos que se alimentan de madera (xilófagos), savia, frutos, semillas e incluso pequeños vertebrados; también son cavadores de nidos en madera, y al abandonar las cavidades, estas se ocupan por numerosas otras especies como búhos, patos arborícolas, murciélagos, entre otros, lo que los convierte en ingenieros clave de los ecosistemas boscosos. DDefinitivamente,son indicadores de salud forestal, ya que dependen de árboles maduros o muertos;,y controlan plagas de insectos xilófagos y su presencia refleja el grado de conservación del hábitat. El tamborileo cumple además funciones de comunicación y demarcación territorial. No solo están aquí en Paraguay y la región, se distribuyen en casi todos los continentes, con mayor diversidad en los trópicos de América y Asia.

Observar un carpintero grande descendiendo en espiral por el tronco de un lapacho o tajy, escuchar el redoble del carpintero campestre en un palmar o karanda'yty (gracias,David) del Chaco o sorprender a un pequeño carpinterito en una bandada mixta en el Bosque Atlántico, son experiencias que ilustran la riqueza natural del Paraguay. Los Picidae no son solo aves hermosas y con grandes adaptaciones, son indicadores de la salud del bosque. Su presencia indica diversidad; su ausencia, degradación. Conservar a los carpinteros es, en definitiva, conservar el ecosistema entero que los sostiene, y que a su vez sostiene a muchos otros, sostiene la vida en el planeta y sostiene nuestras vidas.

Carpintero verde.