Los algarrobos, elementos chaqueños poco valorados

20 Marzo de 2022
20 Marzo de 2022
Los algarrobos, elementos chaqueños poco valorados
Los algarrobos, elementos chaqueños poco valorados

Los algarrobos en general son árboles o arbustos de diferentes especies que reciben el mismo nombre; sin embargo, me gustaría enfocarme en aquellos algarrobos que pertenecen el grupo de los Prosopis. A estas especies se las conoce también con el nombre de algarrobillo o algarrobilla, y se caracterizan por tener una sustancia que los identifica que es la algarrobina.Esta planta es tan característica de diferentes regiones, como el Gran Chaco que comparten Argentina, Bolivia y Paraguay, con una pequeña porción en Brasil, que existen varios lugares que llevan este nombre. El nombre va mucho más allá de nuestra región, y fuera de nuestro continente también el “algarrobo” existe, aunque son especies no emparentadas.Sin embargo, el Prosopis no es solo americano, sino que también hay especies deProsopis en Africa y Asia. Ya Carlos Linneo, el padre de la taxonomía (la disciplina que se encarga de nombrar y relacionar la vida existente en el planeta a través de su sistematización), nombró en la década de 1770 a estas especies, basándose en el nombre en griego de una asterácea europea. Nuestros algarrobos se conocen como mezquites o mesquites en inglés, al norte de nuestro continente. En nuestra región tenemos unas 15 especies de Prosopis.Los algarrobos son bien particulares, ya que se desarrollan en suelos áridos y son especies bien resistentes a la sequía, para lo cual tienen por un lado raíces muy profundas, y son vegetales que resisten a la salinidad. La madera del algarrobo es dura, densa y durable.Tiene unos frutos que son chauchas, vainas o legumbres, que pueden contener alto nivel de azúcares. Son leguminosas, con todas las ventajas que tienen estas plantas, como fijadoras de nitrógeno, en sus raíces, además de tener unas hojas y espinas muy particulares.Esta rusticidad del Prosopis, lo hace una planta muy apropiada para procesos de restauración de suelos, en particular para aquellos que están degradados y salinizados. Los algarrobos son plantas óptimas para combinarlos con cultivos y ganado, a través de actividades agrosilvopastoriles, en particular en zonas muy críticas en donde se requiera recuperar suelos, producir y diversificar la producción.Los algarrobos blancos y negros son los más conocidos, si bien son especies diferentes, ambas son parecidas. Son árboles que llegan a unos 20 metros de altura. Y en lugares donde la disponibilidad de los recursos vegetales esescasa, los algarrobos se constituyen en excelentes aportes al forraje e inclusive la alimentación humana, haciendo, por ejemplo, harina de las vainas. Los frutos secos se trituran y se muelen, y la harina así producida mezclada con leche es muy nutritiva, y su sabor recuerda al cacao.Con la harina se hacen diferentes comidas e inclusive se preparan bebidas alcohólicas (aloja), que se deriva de la fermentación de las vainas una vez maduras, molidas e hidratadas. Algunas comunidades tradicionales también usan las diferentes partes del algarrobo para combatir algunas enfermedades o malestares, y hasta para prevenirlos, como así también utilizar la resina para teñir fibras. Una característica también destacada es la capacidad del algarrobo blanco para soportar las inundaciones periódicas.Si bien el algarrobo como alimento humano y como forraje animal es algo que cada vez escuchamos más, el uso de esta especie es de tiempos remotos, con evidencias del uso por culturas ancestrales. Su madera es muy particular y también utilizada para muebles, leña y carbón. En el Chaco Central del Paraguay y en otros lugares se está rescatando el conocimiento tradicional de los pueblos originarios y las comunidades tradicionales, y se están produciendo diferentes alimentos que están ganando mercado.Un grupo de plantas con este potencial de uso, y con los usos conocidos, como así también su capacidad para enriquecer el suelo, restaurarlos, y proveer hábitat para muchas de las especies nativas de flora y de fauna, como así también de hongos.Muchas de las especies que conforman el conjunto de vida en un ambiente chaqueño hasta se podría decir que “obliga” la existencia de los algarrobos, que son elementos comunes en estas praderas arbustivas. Imaginemos que además de toda esta información, la ciencia nos dice que podríamos hasta albergar entre 1.500 y 2.500 árboles por hectárea, lo que nos muestra claramente el potencial que tienen las especies de algarrobo. Tenemos que tener más plantines de algarrobo y tomarnos la costumbre de repoblar suelos que requieran árboles, con nuestros elementos nativos.

Se agrade el apoyo de la Ing. Lidia Pérez de Molas

*Fotos: Lidia Pérez de Molas.

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