Mafia de los pagarés

"La codicia es el nuevo dios": monseñor Valenzuela alerta sobre la crisis moral en la sociedad

Ricardo Valenzuela denunció, durante la homilía de Caacupé, el apego enfermizo a las riquezas y la pérdida de valores esenciales como la honestidad y la solidaridad. Llamó a romper con la idolatría del dinero que, según advirtió, está destruyendo a la sociedad paraguaya.
Homilía en Caacupé. Foto de archivo.

Durante su homilía en la misa central en el santuario de Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, el obispo Ricardo Valenzuela lanzó un contundente mensaje contra los males que, según dijo, corroen las bases del Paraguay actual: la codicia, la corrupción, el individualismo y el endeudamiento descontrolado.

"La idolatría del dinero nos está destruyendo. Cuando uno tiene el corazón apegado a las riquezas, nunca se sacia", expresó Valenzuela ante cientos de fieles. "Cuando tenés mucho, querés más... y ese 'más' no se acaba nunca. Eso se convierte en tu dios".

El obispo advirtió sobre una sociedad que ha comenzado a rendir culto al dinero, desplazando valores fundamentales como la compasión, la generosidad y los vínculos familiares. A su juicio, el problema no radica en tener bienes, sino en convertirlos en el fin último de la existencia.

Uno de los pasajes más duros de su mensaje estuvo dirigido al sistema informal de préstamos, al que denominó sin rodeos como "mafia de los pagarés". "Todos conocemos a alguna familia dividida por las deudas, por pagarés, por la codicia. No es un caso aislado. Es una red de codicia disfrazada de formalidad que deja a personas sin casa, sin familia, sin futuro", sostuvo.

El religioso criticó además la falta de control y regulación por parte del Estado, lo que permite que este mecanismo de endeudamiento continúe operando impunemente, generando situaciones de violencia económica, ruina personal y desesperación.

Valenzuela concluyó su homilía con un llamado urgente a recuperar los valores esenciales: la honestidad, el servicio, el desapego y la solidaridad. "Estamos ante una crisis de honestidad que mina los cimientos de nuestra convivencia y de nuestro futuro como nación", advirtió.