El barrio Santo Domingo de Hernandarias, Alto Paraná, está conmocionado por la trágica muerte de Zoe Gimena Ortiz, una niña de apenas tres años que falleció el pasado sábado mientras era trasladada en ambulancia al Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, en San Lorenzo.
La menor había ingresado días antes al Hospital Distrital de Hernandarias por un cuadro respiratorio diagnosticado como viral. Permaneció internada tres días hasta que, el sábado, los médicos dispusieron su intubación, pese a que —según relató su madre— la niña presentaba una saturación de oxígeno de 96 y respondía a estímulos.
Horas después, debido a la falta de camas de terapia intensiva en el hospital local, fue derivada en ambulancia. Sin embargo, nunca llegó con vida: falleció en la ciudad de Coronel Oviedo, dejando abiertas múltiples interrogantes sobre el manejo del caso.
Sus padres, acompañados por vecinos y referentes barriales, presentaron una denuncia por supuesta negligencia médica ante el Ministerio Público. "Se trata de una vida humana. Si hubo errores, queremos que los responsables respondan, y si no los hubo, que la familia pueda encontrar paz", expresó Lidia Acuña, vecina que acompañó a la familia en la reunión con autoridades sanitarias.
El doctor Federico Schrodel, director de la X Región Sanitaria, confirmó que se conformará una junta médica para revisar la historia clínica y analizar cada intervención realizada desde el ingreso de la niña hasta su traslado. Explicó que la paciente fue diagnosticada con síndrome bronquial obstructivo y neumonía, cuadros que justifican cuidados intensivos, y que la intubación se realizó conforme a protocolos médicos. Aun así, aseguró que toda la atención será revisada con rigurosidad.
También se verificará si la ambulancia contaba con el equipamiento necesario y si el personal a cargo cumplió con los procedimientos establecidos.
En paralelo, la fiscal Natalia Montanía abrió una causa penal para esclarecer lo sucedido. El expediente apunta a determinar si existieron responsabilidades médicas en el fallecimiento de la niña.
La comunidad de Santo Domingo, todavía en vigilia, exige celeridad y transparencia en las investigaciones. "No queremos que esto quede en el olvido ni que vuelva a pasar", manifestaron los vecinos.