Julio César Gómez Vázquez, de 47 años, grabó un video desde el Centro de Rehabilitación Social (Cereso) de Cambyretá, departamento de Itapúa, en el que asegura estar siendo víctima de tortura.
"Me jugaron, me jugaron todo. Mi espalda está un desastre. Llamá a Derechos Humanos. Yo no estoy haciendo nada. Ya quiero que me maten, ni los presos juegan por mí y los guardias juegan por mí", expresó en la grabación.
El hombre, quien trabajaba como guardiacárcel, fue detenido en julio pasado al ser sorprendido con un paquete de crack en la entrada de la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este.
Tras la difusión del material audiovisual y las denuncias de sus familiares, el Ministerio de Justicia emitió un comunicado aclarando que Gómez fue atendido el 22 de agosto por la unidad de salud integral del penal. El informe médico oficial señala que presentaba únicamente una herida leve en el dedo del pie —uña encarnada—, sin otros signos de violencia ni lesiones en el resto del examen físico.
No obstante, la cartera indicó que, "en cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales de protección de los derechos humanos, se han activado los protocolos de prevención de tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes, a fin de garantizar la transparencia y el respeto a la dignidad de las personas privadas de libertad".
Con esta medida, el Ministerio busca responder a las denuncias difundidas en distintos medios y redes sociales que apuntan a supuestos hechos de aislamiento y maltratos dentro del penal.