Un cuerpo sin vida fue hallado el pasado viernes, 26 de diciembre, en las aguas del Lago Canindeyú, en el barrio Estación de Villarrica, y se presume que corresponde a Derlis Damián Figueredo González, de 12 años, quien se encontraba desaparecido desde la tarde del pasado 25 de diciembre.
El hallazgo se produjo alrededor de las 13:30, en jurisdicción de la Comisaría 1ª Estación, tras un intenso operativo de búsqueda iniciado luego de la denuncia presentada por la madre del menor, Dori González Arzamendia (28), en horas de la mañana.
La denuncia fue registrada a las 07:22, indicando que el niño había salido de su vivienda del barrio Santa Librada y no había regresado.
Tras la alerta, se activó un operativo conjunto con participación de efectivos policiales de distintas dependencias del Departamento del Guairá, el Departamento Especializado en Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas y el Departamento de Investigación de Hechos Punibles.
Durante las averiguaciones, vecinos señalaron que el menor fue visto el 25 de diciembre, alrededor de las 17:00, en compañía de otros adolescentes en inmediaciones del Lago Canindeyú.
En ese contexto, la Policía entrevistó a dos menores del barrio que habrían estado con Derlis ese día. Ante contradicciones en sus declaraciones, se profundaron las investigaciones y se obtuvo la referencia de que el niño se encontraría en el lago.
Posteriormente, tras una nueva inspección del lugar, personal interviniente localizó un cuerpo flotando en el agua, presumiblemente del menor desaparecido. El hecho fue comunicado al agente fiscal Diego Duarte, quien se constituyó en el sitio, junto a personal de Criminalística, Bomberos Voluntarios de Villarrica y un médico forense para los procedimientos de rigor.
De acuerdo con los datos preliminares de la investigación, el adolescente se encontraba con un grupo de amigos, de entre 13 y 15 años.
En circunstancias que aún son analizadas, uno de ellos, presuntamente de 15 años, lo habría empujado, provocando su caída al lago.
Al no poder auxiliarlo, los demás se habrían retirado del lugar por temor.
Tras varias horas de búsqueda por parte de los familiares y luego de interrogatorios realizados por el Ministerio Público, los involucrados terminaron confesando lo ocurrido.
Finalmente, el cuerpo fue rescatado por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y el examen forense determinó que no presentaba signos de violencia, estableciendo como causa de muerte la asfixia por inmersión.