Falsos deliverys detenidos por robos
Dos jóvenes, uno de ellos menor de edad, fueron aprehendidos luego de una persecución policial que se inició en Asunción y culminó sobre la ruta Luque-San Bernardino, tras el hurto de una motocicleta en inmediaciones del Shopping Paseo La Galería. Según la Policía Nacional, los sospechosos utilizaban un modus operandi consistente en simular ser trabajadores de delivery para no despertar sospechas mientras cometían los ilícitos.
El procedimiento se inició alrededor de las 15:00 del martes, cuando la Comisaría 10ª Metropolitana recibió la denuncia por el hurto de una motocicleta que se encontraba estacionada sobre las calles Teniente Melgarejo y Santa Teresa, a pocos metros del centro comercial.
De acuerdo con el comisario Pedro Bavera, jefe de la citada dependencia policial, tras recabar los datos del biciclo sustraído y las características físicas de los presuntos autores, la Dirección de Policía de Asunción activó de inmediato un operativo cerrojo para intentar interceptarlos.
El seguimiento se extendió hasta la ciudad de Luque, específicamente en la ruta que conecta con San Bernardino. En el barrio Las Bellanas, los agentes lograron ubicar y reducir a los sospechosos, quienes se desplazaban a bordo de dos motocicletas.
Uno de los aprehendidos fue identificado como Blas Rodríguez Retamar Ramos, de 21 años, quien conducía la motocicleta denunciada como hurtada. El segundo involucrado es un adolescente de 17 años, que se movilizaba en otro biciclo de dudosa procedencia, sin chapa y con el número de chasis aparentemente adulterado, lo que hace presumir que también podría estar vinculado a otro hecho punible. Según los registros policiales, ambos carecen de antecedentes penales.
Durante el procedimiento, los intervinientes realizaron un cateo preventivo y encontraron en poder del mayor de edad un cuchillo, además de un aparato celular que estaba apagado al momento de la verificación. Los objetos fueron incautados como parte de las evidencias del caso.
La Policía sostiene que los jóvenes se hacían pasar por repartidores para circular sin levantar sospechas, aprovechando la alta presencia de trabajadores de delivery en la zona y el constante movimiento de motocicletas en áreas comerciales.