En un escenario donde la inteligencia artificial transforma la manera en que las personas acceden, producen y consumen información, científicos paraguayos hicieron un llamado a reforzar el pensamiento crítico como herramienta fundamental para enfrentar la creciente ola de desinformación que circula en entornos digitales.
La advertencia fue planteada durante el IV Festival Internacional de la Ciencia del Paraguay (FICPY), organizado por Ciencia del Sur, en el Planetario San Cosmos del Museo de Ciencias, con un llamado central a defender la evidencia científica frente a la desinformación y los mitos tecnológicos.
La apertura estuvo a cargo de la astrónoma paraguaya Dra. Alejandra Fresco y del director ejecutivo de Ciencia del Sur, Eduardo Quintana, quienes destacaron la importancia de la curiosidad, el pensamiento crítico y el escepticismo informado como pilares fundamentales de la cultura científica contemporánea. Los especialistas coincidieron en que la expansión de herramientas de inteligencia artificial generativa representa una oportunidad para democratizar el acceso al conocimiento, pero también plantea desafíos inéditos en materia de verificación de datos y construcción de criterio.

Los investigadores señalaron que uno de los principales riesgos radica en la facilidad con la que pueden difundirse contenidos falsos o engañosos con apariencia de veracidad. En ese contexto, sostuvieron que la respuesta no pasa por rechazar la tecnología, sino por desarrollar habilidades que permitan evaluar la calidad de las fuentes, contrastar información y comprender los límites de las herramientas digitales.
Uso ético
La preocupación se da en un momento en que Paraguay busca avanzar hacia una adopción más amplia de la inteligencia artificial en distintos ámbitos, desde la educación hasta la gestión pública. Diversas instituciones nacionales e internacionales han impulsado iniciativas para promover un uso ético, transparente y responsable de estas tecnologías, insistiendo en que las decisiones finales deben permanecer bajo supervisión humana.
Los expertos remarcaron además que el desafío es también educativo. La capacidad de comprender textos, analizar argumentos y distinguir entre evidencia y opinión se vuelve cada vez más relevante en una economía donde la información circula a gran velocidad. Estudios y diagnósticos recientes advierten que el desarrollo de competencias como el razonamiento crítico será determinante para la competitividad y la formación de capital humano en los próximos años.
En el ámbito científico, la preocupación por la manipulación informativa no es exclusiva de Paraguay. Investigaciones internacionales han alertado sobre el potencial de sistemas automatizados para influir en debates públicos, amplificar campañas de desinformación y erosionar la confianza social si no existen mecanismos adecuados de control y educación digital.