Agradezco a Rebeca Irala por proponerme el tema, confirmarme las especies y compartirme fotos de caranchos presentando "obsequios" al igual que la foto de Oscar Cabrera o las del loro hablador o del canindé ya en fase cortejo y apareamiento que nos cediera gentilmente, Adriana Diaz Matousek y José María Paredes, o los "mimos" previos del tangará bonito o el gavilán plomizo con su pichón, con fotos de José María y de Carlos, respectivamente.

La entrega de regalos u obsequios en las aves ha evolucionado principalmente a través de la selección sexual, cumpliendo varias funciones evolutivas, de acuerdo a lo que nos dice la ciencia actual. Pueden ser estas (a) señales honestas, ya que los regalos demuestran la capacidad de búsqueda de alimento de un macho, la calidad del territorio y la aptitud general de un macho. Los machos que pueden proporcionar regalos de alta calidad (como alimentos nutritivos o artículos raros) señalan su calidad genética y su capacidad para mantener a la descendencia. También pueden responder a (b) evaluación de pareja, ya que las hembras pueden evaluar a las posibles parejas en función de la calidad del regalo. Por ejemplo, algunas hembras prefieren a los machos que presentan presas más grandes o insectos más tóxicos (lo que sugiere destreza en la caza). También puede significar (c) inversión en el cortejo, ya que el esfuerzo realizado para encontrar y presentar regalos representa la voluntad de un macho de invertir en la reproducción, lo que podría indicar una futura inversión parental. Finalmente, una cuarta y última función por ser la de reducir la agresión de las hembras, ya que en algunas especies, los regalos pueden servir para distraer temporalmente a las hembras, reduciendo su agresión y permitiendo que los machos se acerquen para aparearse.

El conocimiento actual nos permite entender las diferentes estrategias desarrolladas, como regalos de comida, en los que las aves ofrecen alimentos a las posibles parejas; también objetos no alimenticios, ya que algunas aves recolectan objetos coloridos (bayas, flores, conchas, incluso artículos hechos por el hombre) para decorar sus enramadas; o materiales para el nido, como en el caso de algunos pingüinos machos que presentan guijarros a las hembras, que sirven como regalos y como materiales prácticos para construir nidos. Finalmente, hay evidencias también de estructuras especializadas, como las que hacen algunos machos de alcaudón al crear "despensas" empalando a sus presas en espinas como exhibición para las hembras.
Los comportamientos que tienen ciertas aves para dar regalos tienen varias implicaciones ecológicas significativas que han fascinado a muchos ornitólogos. Entre ellos la distribución y flujo de recursos, cuando las aves recolectan objetos o comida como regalos, redistribuyen los recursos a través de su hábitat, lo que puede afectar la dinámica del ecosistema local, también las aves depredadoras que recolectan presas para regalarlas pueden influir en las densidades de población de presas en sus territorios de caza, y finalmente cuando las aves recolectan frutas o semillas como regalos, pueden contribuir inadvertidamente a la dispersión de semillas, afectando los patrones de distribución de las plantas.

Otro tema no menor en estas implicancias tiene que ver con la modificación del hábitat, las aves con algunos de estos comportamientos crean estructuras elaboradas y despejan áreas alrededor de sus enramadas, modificando la estructura del suelo del bosque, como así también aplican una presión selectiva sobre las plantas, ya que las plantas cuyos frutos o flores se seleccionan comúnmente como regalos pueden experimentar una presión evolutiva relacionada con sus propiedades visuales.
Algunas aves incorporan objetos hechos por el ser humano en sus colecciones de regalos, lo que crea posibles preocupaciones ecológicas relacionadas con la ingestión de plástico y la contaminación del hábitat. Las especies raras con elaborados rituales de entrega de regalos pueden ser particularmente vulnerables a la alteración del hábitat o a la escasez de recursos.

El estudio de la entrega de regalos en las aves no solo proporciona información sobre la evolución de las aves, sino que también nos ayuda a comprender las complejas relaciones ecológicas y los efectos indirectos del comportamiento animal en los ecosistemas. Sugiero que cuando estés viendo a las aves, hagas como nuestros colegas, Rebeca, Adriana, Carlos, José María y Óscar, prestar atención a lo que están haciendo, cómo lo hacen y de paso ver si tienen algo en el pico o entre las patas, ya que la entrega de regalos u obsequios parece ser un comportamiento más común de lo que sabemos.
