Una ciudadana paraguaya que trabajaba desde hacía años en la vivienda del exarquero español fue arrestada en España por sustraer cinco relojes de lujo valorados en cientos de miles de euros. Dos de las piezas ya han sido recuperadas y la investigación continúa en curso.
La operación policial se inició a mediados de octubre, cuando el exportero Iker Casillas presentó una denuncia tras percatarse de que algunos de sus relojes guardados en su domicilio de la urbanización de lujo La Finca, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), habían sido sustituidos por imitaciones.
Según fuentes de la investigación, la pareja sospechosa estaba integrada por una mujer de nacionalidad paraguaya, que se desempeñaba como empleada doméstica de Casillas desde hace varios años, y su compañero sentimental, español. Ambos estaban siendo vigilados por las autoridades que detectaron que pretendían abandonar España de forma urgente.
El modus operandi denunciado es preciso: los relojes originales, valorados en cifras estimadas de cerca de 200.000 euros, fueron retirados progresivamente de la vivienda y reemplazados por réplicas. De los cinco relojes sustraídos, los investigadores han logrado recuperar dos hasta ahora, mientras continúan tras la pista de los tres restantes.
Los detenidos fueron puestos a disposición judicial y quedaron en libertad con cargos, pendientes de nuevas diligencias e intervención internacional si fuera necesario. La investigación está a cargo del grupo especializado en robos de lujo de la Policía Nacional española. Las autoridades paraguayas aún no han emitido comunicado oficial sobre la implicada nacional.