El tucán banana, uno de los cinco tucanes del Paraguay

En el país se registran cinco especies de tukã, que representa uno de los habitantes emplumados más distintivos y coloridos.

Alberto Yanosky
por Alberto Yanosky 27 Abril de 2025
27 Abril de 2025
Tucan banana en mbaracayu.
Tucan banana en mbaracayu. Foto: José María Paredes.

Paraguay alberga cinco especies de tucanes, conocidos en guaraní como tukã, pero en español a dos de ellos se los conoce también como arasarí. El amigo Carlos Ortega me compartía una foto de una especie conocida científicamente como Pteroglossus bailloni, recientemente reclasificado científicamente como Baillonius bailloni y quizás, el tucán que más se diferencia de los cinco, ya que es de color oliva y amarillento, pequeño y muy pasivo.  En inglés, se lo conoce como el tucancillo o tucanete  azafrán Saffron Toucanet y debido a su color adopta los nombres de tucán banana, arasarí banana, o tukã pakova (tucán banana en guaraní). 

Este tucán representa uno de los habitantes emplumados más distintivos y coloridos de Paraguay. Esta pequeña especie de tucán, caracterizada por su brillante plumaje amarillo-anaranjado y su pico rojo con puntas negras, ocupa un nicho ecológico especial por sus hábitos alimenticios, depredador, por un lado, pero frugívoro y diseminador de semillas, por otro,  en las regiones más orientales del país, particularmente dentro de los remanentes de la ecorregión del Bosque o Mata Atlántica.

En Paraguay, el arasarí banana se restringe predominantemente a los departamentos orientales, especialmente Alto Paraná, Canindeyú e Itapúa. Estas regiones contienen la extensión más occidental de la Mata Atlántica (Bosque Atlántico del Alto Paraná), es decir, muestras de este bosque Atlántico, lo más alejado del océano Atlántico, que representa el hábitat principal de la especie. Esta especie de ave muestra una fuerte preferencia por los ambientes de bosque húmedo y maduro en elevaciones superiores por encima de los 500 metros en Paraguay, aunque ocasionalmente se la puede encontrar en áreas de tierras bajas. Su distribución en Paraguay marca el límite suroeste del área de distribución de la especie, que se extiende hacia el noreste hasta el sureste de Brasil y el noreste de Argentina.

A diferencia de muchas otras especies de tucanes que se han adaptado a una perturbación forestal moderada, el tucán azafrán demuestra una sensibilidad particular a la fragmentación y degradación del hábitat. Esta especialización ecológica la ha convertido en una importante especie indicadora de la salud forestal en el este de Paraguay.

Pteroglossus bailloni en reserva ypeti. Foto: Rebeca Irala.
Pteroglossus bailloni en reserva ypeti. Foto: Rebeca Irala.

Dentro de los ecosistemas forestales de Paraguay, este tucán tiene varias funciones ecológicas críticas. Como aves principalmente frugívoras, estos tucanes sirven como importantes dispersores de semillas para numerosas especies de árboles endémicos del Bosque Atlántico. Muestran especial preferencia por los frutos de las familias Lauraceae, Myrtaceae y Melastomataceae. Durante la temporada de cría, las aves complementan su dieta con artrópodos ricos en proteínas y pequeños vertebrados, asaltando ocasionalmente los nidos de especies de aves más pequeñas.

Las poblaciones paraguayas de P. bailloni suelen formar pequeñas bandadas de 4 a 8 individuos fuera de la temporada de reproducción, moviéndose a través del dosel del bosque en busca de árboles frutales. Durante los períodos de reproducción, que generalmente coinciden con el comienzo de la estación húmeda (septiembre-noviembre), las parejas se vuelven territoriales, excavando cavidades de nidos en árboles parcialmente descompuestos o utilizando agujeros de pájaros carpinteros abandonados. En los bosques orientales de Paraguay, estos tucanes compiten por los sitios de anidación con pájaros carpinteros más grandes y, ocasionalmente, con especies de loros más pequeñas.

El estado de conservación del arasarí banana en Paraguay refleja la precaria condición de los remanentes del Bosque Atlántico del país. Este ecosistema forestal, que alguna vez cubrió aproximadamente el 85 a 90 % del este de Paraguay, se ha reducido a parches fragmentados que representan alrededor del 10% de su extensión original. Esta dramática pérdida de hábitat ha resultado en una disminución correspondiente en las poblaciones de tucanes azafrán.

Actualmente catalogada como Casi Amenazada en la Lista Roja de la UICN a nivel mundial, la especie enfrenta una existencia aún más tenue en Paraguay, donde se considera Vulnerable según el sistema de clasificación nacional del país. Las principales amenazas incluyen, (1) la deforestación y pérdida de los remanentes forestales para la expansión agrícola, particularmente para el cultivo de soja y la ganadería, y otros usos, por ejemplo, usos urbanos; (2) la tala ilegal de árboles maduros que es esencial para la anidación; (3) la fragmentación del bosque que aísla poblaciones y reduce la diversidad genética; y (4) la representación limitada en la red de áreas protegidas de Paraguay

Varias iniciativas de conservación en Paraguay ahora se enfocan en preservar el hábitat restante para beneficio de varias especies, entre ellas el arasarí banana, junto a otros especialistas del Bosque Atlántico. Los esfuerzos clave incluyen sitios como el establecimiento y expansión de áreas protegidas como el área de reserva del Parque Nacional San Rafael y la Reserva Natural Forestal Mbaracayú, como así también la Reserva Natural Privada Ypetī, son conocidos por albergar poblaciones de la especie. También existen proyectos de conservación transfronterizos con Brasil y Argentina destinados a crear corredores biológicos para las especies forestales, como así también, programas de manejo forestal basados en la comunidad que involucran a las poblaciones locales en el uso sostenible de los recursos forestales. También existen programas de monitoreo de aves liderados por ornitólogos paraguayos que rastrean las tendencias poblacionales y el éxito reproductivo, con movimientos de observación y registros de aves que cada vez incorporar más jóvenes. 

Pteroglossus bailloni.
Pteroglossus bailloni. Foto:Carlos Ortega.

Para los observadores de aves y que visitan o recorren el Paraguay, el avistamiento del vibrante y llamativo arasarí banana representa un importante hecho, lo que convierte a la especie no solo en un activo ecológico, sino también en un recurso económico potencial para iniciativas de turismo basadas en la conservación en los departamentos orientales del país, donde está este bello tucán todavía encuentra hábitat propicio. 

Se agradecen las fotos de este bello tucán provistas por Rebeca Irala, Carlos Ortega, José María Paredes. 

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