En el marco del "Mes Naranja", las redes sociales del Poder Ejecutivo y diversas gobernaciones han unificado su identidad visual bajo un firme mensaje: "Digamos las cosas como son". Durante todo el mes de noviembre, los perfiles oficiales del Estado paraguayo adoptarán el lazo naranja y portadas alusivas, una acción simbólica que busca visibilizar la problemática y reforzar el compromiso gubernamental en la lucha para erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres.
Esta iniciativa tiene como objetivo principal generar conciencia en la ciudadanía, invitando a la reflexión y a la acción para construir una sociedad más segura. La campaña global alcanzará su punto cumbre el próximo 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha en la que Paraguay acompañará el movimiento mundial con diversas actividades interinstitucionales y mensajes de alto impacto social.
La estrategia es impulsada por el Ministerio de la Mujer, como ente rector de las políticas públicas de igualdad y prevención, en estrecha coordinación con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC). Mientras la primera institución lidera el contenido, el MITIC articula la estrategia digital y la unificación de las cuentas estatales, asegurando que la difusión del mensaje y las acciones de la iniciativa se amplifiquen en todo el territorio nacional.
Además de la visibilidad mediática, el Ministerio de la Mujer sostiene y refuerza sus programas de atención integral a víctimas. La institución desarrolla paralelamente campañas educativas y espacios de diálogo diseñados para promover la protección de los derechos y la erradicación de la violencia en todas sus formas, trabajando tanto en la asistencia como en la prevención estructural del problema.
El color naranja, protagonista absoluto de esta movilización, simboliza la esperanza de un futuro libre de violencia. Con esta campaña masiva, Paraguay reafirma su compromiso de alzar la voz y actuar con determinación, enviando una señal clara desde el Estado para garantizar que ninguna mujer sea víctima de violencia.