Paola Genes, futbolista profesional

"El fútbol y la maternidad pueden ir de la mano"

La multicampeona nacional y exintegrante de la Selección Paraguaya de Fútbol Femenino, habló con El Nacional sobre su exitosa carrera como atleta de élite, que comenzó a los 9 años, y de la responsabilidad que conlleva ser madre.
Paola Genes, sonriente con su hijo Gael, tras un partido con la Albirroja. Foto: Gentileza.

En una amena charla, Pao Genes, como se la conoce en el mundo deportivo, dijo que arrancó practicando handball porque su hermana le llevaba a entrenar, sin embargo, siempre mostró su inclinación hacia el deporte rey, que la catapultó a lo más alto y hoy en día la convierte en una de las máximas referentes del balompié femenino. 

También nos confesó sobre los retos que enfrentó al ser mamá para volver a jugar al fútbol, el papel de su madre en su vida y los valores que transmite a su hijo.

En su interminable carrera, supo ser campeona con Cerro, Olimpia, Capiatá, Libertad - Limpeño, también fue integrante de aquella histórica selección paraguaya femenina sub 17 que en 2008 jugó el mundial en Nueva Zelanda, siendo esta la primera participación en los mundiales de la albirroja de mujeres, además de integrar por mucho tiempo la selección absoluta. 

¿Cómo cambió tu visión de la vida desde que te convertiste en madre?

Fui madre a los 30 años, edad en la que quería ser madre, un sueño que anhelaba y deseaba mucho, cambiaron muchas cosas para mí porque antes nadie dependía de mí y ahora sí, Gael me espera en casa y yo lo único que quiero es llegar para poder estar con él.

Paola Genes, defendiendo los colores de Olimpia.

Cuando fui madre no tenía pensado volver a jugar, pero me llamaron de Olimpia y le consulté a mi familia, al papá de mi bebé si me apoyaría, porque sin ellos yo no podía estar jugando, me dijeron que sí, entonces no podía desaprovechar la oportunidad de seguir logrando metas. 

¿Incidió en tu carrera como deportista el ser madre, te costó volver a las canchas?

Sinceramente, no me costó volver porque el amor y la pasión que le tengo al fútbol es muy grande, me ayudó bastante que no haya subido mucho de peso, hice ejercicios durante todo mi embarazo y sentía que mi cuerpo estaba preparado para volver. A todo esto, hay que sumarle que con el Club Olimpia trabajamos de la mejor manera. 

¿Hubo algún momento complicado en ese entonces?

Tuve y tengo momentos complicados, a medida que mi hijo crece creo que me es más difícil todo, una mamá nunca más duerme las 8 horas completas que un deportista requiere. Antes era porque mamaba de madrugada, luego su biberón de madrugada, ahora estamos en la época en la que no quiere dormir temprano, pero bueno es la vida que tengo y le agradezco a Dios por ser madre. 

¿Qué otras actividades realizás a la par de ser madre y futbolista?

Estoy terminado mi carrera de nutrición por la noche, trabajo por la mañana en el Instituto Nacional del Cáncer, por la tarde mis entrenamientos, parece que es como que le dejo solo mucho a Gael, pero tengo tanta bendición que dos o tres veces a la semana Gael está conmigo haciendo todo eso y él, feliz, porque me dice "quiero ir con vos a tu trabajo, a tu entrenamiento o a tu facultad", mi hijo es un niño muy inteligente, independiente y capaz.

Su hijo Gael siempre lo acompaña en los partidos.

¿Qué valores te gustaría transmitir o trasmitís a tu hijo desde pequeño?

Todos esos valores que te da el deporte, el compañerismo, el amor por el deporte, la pasión, el querer dar todo por lo que te gusta, el respeto, la solidaridad, el saber levantarse de alguna derrota o caída y por sobre todo que sepa que siempre va a contar conmigo. Gael juega de todo, mis compañeras se sorprenden porque un niño de tres años es tan despierto, tiene tanta noción del deporte, juega handball, fútbol, le gusta el básquetbol, veremos por cuál se decide. 

¿Cuál fue el consejo más valioso que recibiste sobre ser madre?

Mi mamá siempre me dice que, si quiero que mi hijo esté orgulloso de mí, yo me tengo que realizar como profesional, que él está ya orgulloso por lo que hago, pero tengo que ver más allá y pensar en qué haré después de colgar los botines.

¿Qué rol juega la figura de tu madre en tu forma de ser mamá?

Mi mamá se lleva la otra mitad de mi corazón, de ella aprendí tanto, el amor incondicional que se puede tener por un hijo, ella tiene toda mi admiración y viendo lo luchadora que es en la vida, lo mucho que dio por mí y mis hermanos, hace que yo haga lo mismo por mi hijo, aparte de que es una abuela maravillosa.

¿Qué mensaje le podés dar a los jóvenes que están empezando con el deporte más hermoso del mundo?

 A las niñas que inician, les digo que tomen este hermoso deporte muy en serio, con las oportunidades, que hay hoy en día, se puede llegar muy lejos, se puede ganar mucho y conocer mucho, que no desaprovechen nada de lo que se les está brindando hoy en día.  Y si algún día quieren ser mamá, que lo sean. que el fútbol y la maternidad, pueden ir de la mano.

Paola Genes ahora defiende los colores de Libertad.