Los países han ido creando sistemas de áreas protegidas siguiendo modelos como el pionero Yelllowstone de los EE. UU. o Perito Moreno de la Argentina o Iguazú que alberga las Cataratas homónimas. El objetivo de estos sitios especiales es albergar muestras representativas de la biodiversidad, de la naturaleza, de los diferentes países.
La naturaleza se entiende como la flora, la fauna y la intrincada interacción entre estos elementos, el suelo, el clima y los recursos hídricos. Normalmente, se crean por algún instrumento legal a nivel nacional o subnacional, por ejemplo, municipal o departamental. En Paraguay tenemos más de 100 unidades de conservación que buscan proteger la naturaleza con más de 5 millones de hectáreas. Este conjunto de unidades de conservación o áreas protegidas integran lo que se conoce como el SINASIP, el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Paraguay.
Este SINASIP contiene el acervo natural del Paraguay, el patrimonio natural del país. Es por ello que es responsabilidad de todos los habitantes del Paraguay velar por la fiel protección este patrimonio, tan importante como lo es el patrimonio cultural e histórico. La pérdida de este patrimonio tiene un impacto poco conocido.
La biodiversidad se entiende en tres niveles no solo las diferentes especies de plantas y animales (también los hongos) sino en otros dos niveles, “por debajo de las especies” entendido como la riqueza genética, la variabilidad y “por encima” en los ecosistemas y cómo interactúan estas especies. Estos tres niveles y conservación en el SINASIP ha sido pobremente abordada en Paraguay.
En concreto, se encuentran poca información de las plantas y los animales, mientras que en la diversidad genética es poco lo que se conoce y en lo supraespecífico (ecosistémico) se han hecho algunos aportes. La representatividad de ecosistemas y su protección es insuficiente, con ecosistemas con poca o ninguna protección en el SINASIP.En cuanto a nivel específico, un poco más del 70% de las especies de anfibios, aves y mamíferos conocidos del Paraguay y menos del 60% de los peces y reptiles se encuentran en alguna unidad de conservación. Es decir que no toda la fauna está “asegurada” en alguna unidad de conservación. No se registra información para plantas, hongos e invertebrados en general. Más del 90% de las especies de reptiles están representadas en alguna unidad de conservación.
Tampoco se encuentran análisis de viabilidad poblacional de las especies que se encuentran dentro de las áreas protegidas. Y esto quiere decir que no sabemos si las plantas o animales que se encuentran en estas unidades son suficientes para asegurar la perpetuidad de la especie.
Uno de los primeros análisis de representatividad ecosistémica en Paraguay se hizo hace casi más de 15 años. De los 101 ecosistemas existentes en Paraguay, 55 no están representados en ninguna área de conservación y otros 14 están pobremente representados, y solo 24 (de los 101 están bien protegidos en unidades de conservación asumiendo que 10% está al menos conservado.
Un estudio posterior arrojó una lista de 53 ecosistemas y su representación, con alrededor de un 38% de los ecosistemas con al menos 17% de protección. Más recientemente, se presentó una propuesta de ecosistemas para Paraguay que identifica 30 ecosistemas y dos de ellos tenían menos del 17% protegidos; mientras que la mayoría tenía una protección insuficiente (