El desgarrador relato de paraguaya sobreviviente del 11-S
Este fin de semana se cumplen dos décadas de una de las peores tragedias de la historia moderna y el peor ataque terrorista sufrido por los Estados Unidos: la caída de las famosas Torres Gemelas, donde funcionaba el World Trade Center, uno de los principales centros de comercio del mundo.
Se estima que fallecieron al menos 3.000 personas durante el ataque y posterior caída de los edificios, además de 19 terroristas, 24 víctimas desaparecidas y más de 6.000 personas heridas, aquel 11 de setiembre del 2001. Solo dos de los cuatro paraguayos que estaban ese día en los edificios, lograron salir con vida.
Se trata de Lourdes Frutos y Héctor Denis Jojot. Lastimosamente, no corrieron la misma suerte otros dos paraguayos que perdieron su vida aquel fatídico día: Obdulio Ruiz Díaz (44) y Carlos Alberto Samaniego (29), cuyos nombres pasaron a formar la nómina de las miles de vidas que fueron segadas.
Uno de los paraguayos sobrevivientes, la compatriota Lourdes Frutos, habló con El Nacional y contó parte de su desgarradora experiencia, cuando se encontraba trabajando en el piso 78 de la Torre I.
"Yo estaba trabajando en el Piso 78 de la Torre I donde impactó el primer avión. Mis compañeros y yo pensamos que se trataba de un terremoto por la forma que se movió todo el edificio. Seguimos trabajando como sin nada porque en nuestra oficina funcionaba todo", recordó.
De un momento para otro, empezaban a ingresar personas heridas y ensangrentadas a la oficina de Lourdes ya que era la única que contaba con luz, en todo el piso. "La gente entraba quemada en los cabellos, brazos y manos. Querían aventarse por la ventana diciendo que era la única forma de salvarse. Nosotros no dimensionábamos lo que estaba pasando, hasta que después sonó la alarma de incendio y vimos el desastre en el lobby del piso 78, todo destruido", expresó.
Automáticamente, procedieron todos a bajar las escaleras con calma e incluso con cierta tranquilidad, para bajar de manera lenta los 77 pisos restantes. "A medida que bajábamos, los bomberos subían a auxiliar a las personas que quedaron atrapadas en los pisos superiores. Llegamos al lobby, en el entrepiso 1 y allí vimos el terror. Las personas que se habían lanzado de pisos arriba, estaban sin cabeza, sin brazos, sin piernas. Una escena desgarradora", agregó.
El edificio comenzó a derrumbarse
Frutos continuó indicando que salieron de las escaleras con sus compañeros de oficina George Rivera y Elina Truelsen, tomados de la mano. "Ya estaba la salida cerca cuando sentimos un ruido horroroso. Era el edificio derrumbándose por dentro. Con la presión cada uno voló hacia lugares diferentes", indicó.
La connacional relata que continuó corriendo y luego de mucho vio una luz entre tanta polvareda y humo: "era un bombero ensangrentado, tan víctima como yo de esta horrible pesadilla. Me ayudó a salir del infierno del horror. Corrí muchísimo hasta que por gracia de Dios, volví a encontrar a mi compañera con vida".
Tras caminar y correr varias cuadras hasta salir del epicentro de la tragedia, Lourdes llegó hasta la casa de su compañera, donde recién pudo dar aviso a sus familiares que se encontraba con vida.
"Todo esto me ayudó a valorar la vida cada segundo. A disfrutar de los míos y dar Gracias a Dios por cada segundo que nos regala la vida, que todo pasa en un tronar de dedos, en un suspiro y debemos estar preparados. Pido a Dios todos los días por las almas que allí quedaron, sin poder escapar, sin dar el último adiós", culminó, con su impactante testimonio.