NacionalesParques nacionales

Cuidados y permisos para explorar áreas protegidas

La lamentable desaparición y hallazgo sin vida de Wenceslao Benoit en el Parque Nacional Defensores del Chaco pone en debate las precauciones y requisitos para ingresar a las reservas naturales del país.

10 Agosto de 2025
10 Agosto de 2025
Parque Nacional Cerro Corá.
Parque Nacional Cerro Corá. Foto ilustrativa de archivo.

Aunque la naturaleza atrae a quienes buscan aventura o descanso, los parques nacionales son ecosistemas frágiles, hogar de especies únicas y territorios de comunidades indígenas, es decir, son mucho más que un paisaje para fotografiar. El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) recuerda que acceder a estas áreas requiere permisos, respeto a las normas y responsabilidad personal.

En el corazón del Chaco paraguayo, por ejemplo, el Parque Nacional Defensores del Chaco guarda secretos que solo los guardaparques, los científicos y los pueblos indígenas conocen bien. Senderos apenas trazados, temperaturas extremas y una biodiversidad que sobrevive gracias al aislamiento. Pero esa condición también implica riesgos para quienes deciden adentrarse sin la preparación ni los permisos adecuados.

La reciente desaparición y muerte del ciudadano argentino, encontrado el 7 de agosto por integrantes del pueblo ayoreo, recordó que estos espacios no son escenarios improvisados para la aventura. Ingresar a un área silvestre protegida implica cumplir con requisitos establecidos por el Mades, que incluyen la notificación previa para grupos numerosos, la prohibición de extraer flora o fauna y la restricción de actividades fuera de las zonas señalizadas.

El rol de los guardaparques es clave: son ellos quienes controlan los accesos, orientan a los visitantes y velan por la integridad del área y de quienes la recorren. La Resolución 781/05 detalla una lista de prohibiciones que, más que una burocracia, buscan preservar el delicado equilibrio del ecosistema y garantizar la seguridad de todos. Entre ellas, no se permite matar o asustar animales, llevar armas o explosivos, ingresar con mascotas sin autorización, realizar fogatas en lugares no habilitados o descargar residuos en sitios no indicados.

El Mades insiste en un mensaje que debería grabarse antes de cruzar cualquier portón de acceso: un parque nacional es un santuario natural que requiere respeto, cuidado y previsión. Y aunque en el papel el incumplimiento de las reglas se sanciona con multas de hasta cinco jornales, el verdadero costo de ignorarlas puede ser mucho más alto.

En el caso del Defensores del Chaco, una de las selvas más inhóspitas de la Región Occidental, la presencia de comunidades indígenas como los ayoreos recuerda que estos territorios no están vacíos: son también hogar, memoria y cultura viva.

La tragedia ocurrida en Cerro León no debe interpretarse con simpleza. Cada situación en estos entornos tiene matices que van más allá de lo que se conoce públicamente, y en este caso, se trató de un hecho lamentable que expone la necesidad de fortalecer las condiciones de seguridad, la coordinación y la información disponible para quienes ingresan a áreas protegidas.

Últimas noticias