Salud pública

Crisis silenciosa: continuidad de tratamientos de pacientes crónicos está en riesgo

En pleno mes de la salud, organizaciones alertan sobre la falta de medicamentos en el sistema público y advierten que miles de pacientes podrían ver interrumpidas sus terapias.
Falta de insumos para pacientes crónicos. Foto: Archivo EN.

En Paraguay, abril —mes en el que se conmemora el Día Mundial de la Salud— encuentra a miles de pacientes crónicos enfrentando una situación crítica: la falta de provisión de medicamentos esenciales en el Instituto de Previsión Social (IPS) y en otros centros públicos de salud, lo que pone en riesgo la continuidad de tratamientos.

La escasez no es un hecho aislado, sino una problemática estructural que se agrava con el tiempo y afecta a personas con enfermedades como cáncer, artritis reumatoide, lupus y otras patologías crónicas. La situación genera especial preocupación debido al impacto directo en la calidad de vida de los pacientes.

Organizaciones de pacientes vienen denunciando esta realidad desde hace años. Una de las más activas es la Asociación Guerreros de la Artritis (AGA), que advierte que la artritis reumatoide suele ser subestimada, pese a tratarse de una enfermedad autoinmune que puede afectar órganos vitales y limitar severamente la movilidad.

"El acceso al tratamiento indicado por los médicos no puede ser un privilegio, sino un derecho que debe ser garantizado por el Estado", expresó Amalia Cutillo, presidenta de la organización. "Cada día sin medicación representa sufrimiento y un deterioro que muchas veces es difícil de revertir", agregó.

Detrás de los procesos administrativos y las demoras en la compra de insumos, se evidencian las consecuencias humanas: pacientes que interrumpen tratamientos de larga data, familias que no pueden costear medicamentos en el sector privado y personas que ven avanzar su enfermedad mientras esperan respuestas.

El problema, además, no se limita a patologías complejas. En algunos centros de salud también se reporta escasez de medicamentos básicos para la atención primaria, lo que refleja fallas estructurales en el sistema de abastecimiento.

En este contexto, la AGA instó a las autoridades a priorizar la adquisición oportuna de fármacos y garantizar su distribución eficiente, poniendo las necesidades de los pacientes por encima de los tiempos burocráticos. Asimismo, pidió respetar estrictamente la indicación médica, evitando cambios de tratamiento sin el debido consenso entre profesionales y pacientes.

El acceso a la salud es un derecho fundamental, y su garantía sigue siendo una deuda pendiente para miles de paraguayos que hoy enfrentan la incertidumbre de continuar —o no— con sus tratamientos.