El asesinato del ciudadano pakistaní Asad Ahmed, de 57 años, ocurrido en una casa quinta de la ciudad de Capiatá, sigue bajo investigación, mientras las autoridades analizan un posible móvil de venganza.
De acuerdo con el reporte policial, la víctima recibió entre 12 y 15 heridas de arma blanca en zonas vitales, un nivel de violencia que no se condice con el escaso monto de dinero sustraído por los atacantes, lo que refuerza la hipótesis de que el crimen no habría sido meramente un asalto.
El hecho se registró en una casa quinta propiedad de Farid Matsuda, donde Ahmed se desempeñaba como contador y administrador de una playa de vehículos, perteneciente al mismo empresario, según explicó el comisario Héctor Espínola, de la Comisaría N.° 62 Kennedy de Capiatá.
En el momento del ataque, en el lugar se encontraban Ahmed, su pareja Verónica González Méndez y el propietario de una empresa importadora de vehículos, quienes estaban cenando.
Cerca de la 01:00 de la madrugada, dos hombres ingresaron a la vivienda, tomaron como rehenes a las tres personas y las ataron de manos y pies. Posteriormente, Ahmed fue llevado hasta la sala, donde fue atacado mortalmente por los agresores.
El comisario Espínola señaló que no se descarta un ajuste de cuentas y que los investigadores profundizarán las averiguaciones para esclarecer el verdadero motivo del crimen.