Crecen los casos de enfermedades inflamatorias intestinales y especialistas llaman a un diagnóstico precoz
Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII), que incluyen la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, registran una mayor frecuencia en pacientes jóvenes y adultos, una situación que preocupa a los especialistas debido a que sus síntomas suelen confundirse con otros trastornos digestivos, retrasando el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
Se trata de enfermedades crónicas de origen autoinmune, en las que el sistema inmunológico ataca por error los tejidos sanos del aparato digestivo, provocando una inflamación persistente o recurrente del intestino.
El gastroenterólogo Gabriel González explicó que, en estos casos, el organismo deja de reconocer algunos tejidos como propios y desencadena una respuesta inflamatoria. "Nuestro sistema inmunológico, en vez de protegernos de agentes extraños al cuerpo, empieza a reconocer como que algo dentro de nuestro cuerpo no le pertenece y lo comienza a atacar", señaló.
El especialista indicó que la colitis ulcerosa afecta únicamente al colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede comprometer cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano.
Aunque las causas de estas patologías todavía no están completamente esclarecidas, el diagnóstico se basa en la evaluación clínica del paciente, antecedentes médicos, examen físico, estudios laboratoriales, endoscopías, colonoscopías y biopsias. Entre los síntomas más frecuentes figuran el dolor abdominal, diarrea persistente, sangrado intestinal y fiebre.
Los gastroenterólogos destacan que detectar la enfermedad en etapas tempranas permite iniciar un tratamiento adecuado, que puede incluir medicamentos, cambios en la alimentación y controles médicos periódicos. En la actualidad, además de controlar los síntomas, las terapias buscan lograr la cicatrización de la mucosa intestinal, un objetivo que mejora el pronóstico y disminuye el riesgo de complicaciones.
Desafíos en Paraguay
Datos de un estudio realizado por el Departamento de Gastroenterología del Hospital de Clínicas, que analizó pacientes atendidos entre 2019 y 2021, muestran que la edad promedio del diagnóstico es de 38 años y que la colitis ulcerosa representa el 81 % de los casos registrados.
La investigación también identificó que la diarrea, el sangrado rectal y el dolor abdominal constituyen los síntomas predominantes. Asimismo, reveló que uno de cada dos pacientes sufrió recaídas, principalmente por abandonar el tratamiento, lo que pone de manifiesto la importancia de mantener una adecuada adherencia terapéutica.
El acceso a los tratamientos sigue siendo uno de los principales desafíos en el país. Según el Dr. González, las terapias más innovadoras tienen un costo elevado, por lo que muchos pacientes dependen de la cobertura del Ministerio de Salud Pública o del Instituto de Previsión Social (IPS). En otros casos, deben recurrir a acciones judiciales para acceder a los medicamentos.
El especialista advirtió además que la provisión de estos fármacos no siempre es continua. Cuando el tratamiento se interrumpe por falta de disponibilidad, aumentan las probabilidades de recaídas y se compromete la evolución clínica del paciente.
Los expertos recomiendan consultar al gastroenterólogo ante síntomas digestivos persistentes y evitar la automedicación. Un diagnóstico oportuno, junto con el cumplimiento del tratamiento indicado, permite controlar la enfermedad, reducir las complicaciones y preservar la calidad de vida de quienes conviven con estas patologías.