Contención, solidaridad y exigencia de derechos para familiares de enfermos Covid

Contención, solidaridad y exigencia de derechos para familiares de enfermos Covid

Tenemos un problema con la medicina dominante o hegemónica que generalmente enfoca los problemas con un recorte que es centrado exclusivamente en el paciente. Obviamente la prioridad vital son las personas enfermas de Covid-19, sin embargo, existe todo un mundo en torno a sus vínculos que también debe ser abordado. Es el caso de los familiares de personas internadas por el virus, para ellos es imprescindible una plena contención.

Esto nos dice el psiquiatra Agustín Barúa Caffarena quien habló con El Nacional sobre cómo las familias van llevando mentalmente, no solo la carga de los problemas propios de los pacientes Covid, sino la suma de elementos de lo que significa el propio cuadro de la enfermedad, como la precariedad y privatización de nuestro sistema de salud, el problema del retraso desorganización y la falta de las vacunas, y las implicancias económicas en general de toda la situación. A esto se suman los problemas que existen en toda la sociedad de la desconfianza y el rechazo contra la persona infectada, los miedos etc., “es un cúmulo de cosas yo creo que es urgente no solamente una revolución de los cuidados en salud sino una revolución de la propia noción de salud que tenemos dejando de reducirla solo a hospitales y consultorios (que seguirán importando) y ampliándola a derechos integrales de lo que implica vivir con dignidad y sensibilidad, ojalá en estos momentos del Covid podamos avanzar hacia eso”, reflexiona el profesional.

Transitar un momento de crisis

Afirma que una de las formas de transitar el periodo de acompañar a un enfermo de Covid es comprender que es una situación preocupante que conecta con todas las preocupaciones, ese significa que si había otros conflictos pendientes, no resueltos, estos se sumaran inevitablemente a los emergentes. Lo segundo es dejarse ayudar, pedir la ayuda que necesite, intentar trabajar la vergüenza que a veces hace que uno se reprima y se esconda evitando pedir apoyo.

“Intentar no entrar en las culpas, las acusaciones de los contagios, tratar de mantener espacios sanos de conversación o sea sin apuro y revisando el cómo estamos y generando las pausas para cuando hay tensiones, poder escuchar cómo está la persona detrás de esas tensiones que hubieron y por sobre todo: no hay una receta, comparto algunas cosas que me han servido porque trabajo en psicoterapia; que cada familia pueda explorar sus propias formas de abordar esto”, sugiere.Comunicar las pérdidas

En cuanto a las perdidas planteó que las personas responsables en comunicar las perdidas tengan su contención y también un poco de metodología para poder informar correctamente, crear condiciones quizá sea aconsejable al dar a conocer la noticia que la persona no este sola o poder estar entre dos al menos, manifestó Barúa Caffarena.

“En las perdidas suele haber una mezcla de emociones: somos una sociedad que tenemos muchos problemas para habilitar las emociones más que algunos. Creo que una de las emociones que tenemos ahí son los enojos pero con esta pasan muchas otras mezcladas: me parece importante sugerir a la gente que se dé su tiempo si es posible (muchas veces no es posible) darse unas actividades, generar un espacio compartido. Sabemos que el Covid (y sobretodo el modo actual de abordarlo sanitariamente) genera muchas limitaciones en el compartir, entonces es ver como permitirnos ese enlentecer la vida sosteniéndonos en las muchas y variadas sabidurías de cuidado que son por ejemplo, comunitarias, religiosas y espirituales”, alega.

Agregó además, que aquí hay problemas de fondo, que hay cuestiones muy grosas que complican mucho, si bien las pérdidas pueden ser ya movilizar socialmente, cuando hay un sistema violentado es porque esta precarizado, privatizado, elitizado y uno ve también como las prácticas de gobierno generan mucha desconfianza, frustración y mucha ira. Es un duelo que nace muy complicado por esto y otros aspectos, entonces es también interesante habilitar prácticas de protesta social y de solidaridad social que pueden potenciar la recuperación del duelo.

Tres ejes para afrontar los duelos

Barúa Cafarrena expresa, que para trabajar los duelos necesitamos tres ejes en este contexto: la contención, la solidaridad y la exigencia de derechos, ya que es un tiempo en el que “el duelo tiene que tener ese enclave o sino va a quedar como insuficiente, culposo”, indica.

"Solidaridad en el sentido de que podamos romper la lógica de como se aborda mayoritariamente la cuestión del Covid: "la guerra", la guerra es una palabra muy cargada de enfrentamientos entonces generalmente estos enfrentamientos acaban siendo con la persona contagiada, con la gente con quien se disputa una cama, con la persona en sospecha de Covid aunque “la guerra” no es contra eso. “Nos es difícil separar la guerra contra el covid de la guerra contra otra persona que porta el Covid esa metáfora de la guerra tenemos que cambiarla por la de solidaridad social, por estas estrategias de cuidados que estamos generando como transporte para ancianos, ollas populares, de intercambio por trueque por vía virtual ese tipo de estrategias creo que debemos promover de la solidaridad social”, afirmó.

Estimó que, otro de los puntos centrales es la exigencia de derechos, porque aquí hay una violentación de la población en sus derechos a la salud. Entonces, la enorme mayoría de la población se está empobreciendo fuertemente y solo algunos grupos privilegiados son los que están concentrando capital pero en general en su gran mayoría están padeciendo esta situación, “lo mínimo que se puede hacer creo que es responsabilizar a las autoridades de esto, cobrar al partido de turno del abandono de sus responsabilidades presentes e históricas y avanzar hacia la construcción de una sociedad más cuidadosa, más contenida más igualitaria, más justa a eso me refiero con exigencia de derechos y tenemos que agruparnos para poder avanzar en esta línea”, finalizó el profesional.