Las investigaciones sobre el atentado ocurrido en Katueté dieron un paso clave con la confirmación del origen de los explosivos utilizados. De acuerdo con los informes oficiales, el material provenía de la cantera Petters S.A., situada en la localidad de Minga Guazú, departamento de Alto Paraná.
Los investigadores señalaron que los explosivos habrían sido adquiridos el pasado 10 de octubre, a través de una importadora que cuenta con representación en el Brasil. Este dato permitió trazar una línea directa entre los proveedores y los responsables del ataque.
El Ministerio Público anunció que otras dos personas serán incluidas en la causa para determinar su grado de participación en la compra y traslado del material. Las diligencias apuntan a establecer si existió negligencia en los controles o complicidad en la transacción.
Fuentes policiales indicaron que el rastreo de los lotes de explosivos fue posible gracias al seguimiento de los registros de importación y distribución. Este procedimiento permitió confirmar que el cargamento llegó de manera legal, pero terminó siendo desviado para fines ilícitos.
Las autoridades continúan con los operativos para identificar a todos los involucrados en el atentado que conmocionó a la zona este del país y que dejó importantes daños materiales.