Con el objetivo de garantizar entornos de aprendizaje seguros y reducir la propagación de virus estacionales, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, a través de la Dirección General de Promoción de la Salud, recuerda a la ciudadanía la vigencia y relevancia del Protocolo de Filtro Escolar.
Este protocolo es una herramienta para la detección temprana y el manejo oportuno de signos y síntomas relacionados con enfermedades febriles y respiratorias en el ámbito educativo.
La efectividad de esta medida sanitaria se basa en la corresponsabilidad, involucrando activamente a familias, directivos, docentes y estudiantes mediante tres niveles de control:
• Filtro en el hogar (primer nivel): padres, madres o tutores deben realizar el monitoreo inicial antes de que el estudiante se traslade a la institución. Detectar precozmente síntomas en el hogar para evitar la propagación del virus en la comunidad.
• Filtro institucional (segundo nivel): al ingreso a la escuela o colegio, las autoridades educativas deben implementar mecanismos para identificar casos sospechosos, protegiendo así a estudiantes y personal.
• Filtro en el aula (tercer nivel): los docentes tienen un rol activo durante la jornada escolar para vigilar cambios en el estado de salud de los estudiantes y activar protocolos de aislamiento e intervención cuando sea necesario.
Medidas preventivas esenciales
Para fortalecer la implementación del protocolo, el Ministerio de Salud Pública recomienda adoptar las siguientes prácticas de higiene y cuidado:
• Verificar la temperatura corporal antes de salir del hogar. En caso de fiebre, no enviar al estudiante a la escuela y acudir al servicio de salud más cercano.
• Fomentar el lavado frecuente de manos con agua y jabón, y desinfectar regularmente las superficies de uso común.
• Asegurar la ventilación cruzada y constante en aulas y espacios cerrados.
• Cubrir la boca y nariz con el ángulo interno del codo o un pañuelo desechable al toser o estornudar. Evitar tocarse el rostro.
• No compartir utensilios personales ni alimentos. Mantener al día el esquema de vacunación, especialmente la vacuna contra la influenza.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social reitera que la prevención es una tarea conjunta. La aplicación sistemática del Filtro Escolar no solo protege la salud integral de niños y adolescentes, sino que también garantiza la continuidad del calendario académico en un ambiente seguro desde el punto de vista epidemiológico.