El caso de presunta mala praxis en el Instituto de Previsión Social (IPS), donde a una paciente de 62 años le habrían extirpado la mama equivocada en Ingavi, sigue generando controversia. La defensa de la familia afirma que un informe de la Superintendencia de Salud detectó fallas de protocolo y manipulaciones en la información remitida al Ministerio Público, lo que podría derivar en nuevas acciones penales.
La abogada Gessy Ruiz Díaz, representante de la familia de Nancy Elizabeth Franco, sostiene que el informe contiene hallazgos, entre ellos la falta de aplicación de protocolos y la presunta manipulación de datos enviados a la Fiscalía. Según la defensa, existirían registros alterados y omisiones en la información, lo que refuerza la sospecha de un intento de ocultar detalles del procedimiento.
Además, se suma el testimonio de una instrumentista que aseguró que la paciente ingresó con una crisis hipertensiva y fue sedada antes del procedimiento, lo que habría impedido realizar las preguntas de rigor previas a la cirugía. Este elemento es considerado relevante por la defensa y podría incidir en la investigación penal en curso.
El caso continúa bajo análisis y mantiene atención pública, mientras se esperan definiciones judiciales y administrativas. La evolución dependerá de la valoración de las pruebas y de los informes oficiales presentados en el proceso.