Misiones

Cámaras trampa revelan presencia de cazadores ilegales en reservas de Yacyretá

Un grupo de al menos diez personas dentro de áreas protegidas en Ayolas, dejando campamentos improvisados y restos de un venado guasu'i. La EBY reforzó la seguridad y trabaja con la Policía y la Fiscalía para frenar la caza furtiva.
Cámara trampa detecta cazadores en reserva. Fotos: EBY.

El silencio de la reserva de Ayolas, en Misiones, se vio interrumpido por huellas humanas que no deberían estar allí. Gracias a cámaras trampa instaladas estratégicamente por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), se descubrió un grupo de al menos diez cazadores furtivos que ingresaron de manera irregular a las áreas protegidas, dejando tras de sí restos de un pequeño venado guasu'i, además de campamentos improvisados entre la vegetación.

José Alvarenga, jefe de Medio Ambiente de la EBY, calificó la situación como "preocupante" y aseguró que los responsables ya fueron plenamente identificados. "Esto no vamos a tolerar", afirmó con firmeza, subrayando la importancia de la acción inmediata para preservar la biodiversidad local.

El hallazgo evidencia no solo la amenaza directa a la fauna silvestre, sino también los desafíos que enfrentan las reservas naturales de la región. Las áreas protegidas de la EBY —Yacyretá, Guazú Puku, Arroyo Aguapey, Chopi Say'ju y Bosque Arary— abarcan unas 20.000 hectáreas, espacios que combinan ecosistemas frágiles y especies que requieren protección constante.

Ante este hecho, la EBY reforzó las medidas de seguridad en todas sus reservas y solicitó la colaboración de la Policía Nacional y la Fiscalía para iniciar una investigación formal. La tecnología utilizada, como cámaras trampa y sistemas de monitoreo, se ha convertido en una herramienta esencial para detectar incursiones ilegales y documentar evidencia en tiempo real.

Más allá de las cifras y los protocolos, la escena captada por las cámaras refleja la tensión entre quienes buscan preservar la naturaleza y quienes la ven solo como recurso para explotación. La determinación de la EBY y de las autoridades paraguayas se centra en evitar que estos episodios se repitan y en garantizar que la fauna local, incluida especies emblemáticas como el guasu'i, siga formando parte del paisaje de Misiones.

Este caso se suma a los desafíos que enfrenta Paraguay en la lucha contra la caza furtiva, donde la combinación de tecnología, vigilancia y sanciones legales se vuelve crucial para proteger los tesoros naturales que, silenciosamente, sostienen la vida en la región.