Una comerciante de la compañía Capiitindy del distrito de Abaí, departamento de Caazapá, fue asesinada dentro de su vivienda recibiendo 11 puñaladas. Se presume que el autor sería del entorno familiar de la víctima.
El cuerpo sin vida de una mujer, identificada como Elva Edith Bogado Riveros, de 39 años de edad, fue encontrado por un familiar. El fiscal José Núñez, quien intervino en la causa, dijo que el cuerpo de la mujer tiene 11 heridas de arma blanca en diferentes partes como pecho, brazos y cuello. Aparentemente la víctima intentó defenderse, debido a que se encontró sangre en el piso de la habitación y también en el de la sala.
El fiscal Núñez señaló que hasta el momento no manejan el dato sobre el móvil del asesinato y que las investigaciones continúan. “Por el momento estamos todavía recabando información, hablando con los familiares, vecinos y hasta el momento no tenemos todavía ni siquiera una punta de la motivación que ocasionó este asesinato. Estamos con varias conjeturas”, señaló el fiscal en comunicación con la radio 1080 AM.
Agregó que la mujer era una persona muy querida en la ciudad y que no existe antecedentes de violencia con su pareja, quien se puso a disposición del Ministerio Público. “La pareja de la mujer se puso a disposición del Ministerio Público y está dentro de la línea de investigación, pero tampoco se descarta nada. Ella tenía un negocio que compartía con su hermana y sus padres viven a 150 metros del lugar y estuvo acompañada por sus allegados y luego fue encontrada muerta”, agregó.
Los intervinientes comentaron que tendrán en cuenta el circuito cerrado que hay por la zona para tratar de dar con los responsables.
Trabajadora
Según datos recabados, Elva estuvo por diez años en España, donde trabajó y hace dos volvió al país, construyó su casa y abrió un local comercial. Con su familia era dirigente del Club 16 de Agosto de su pueblo. El domingo su equipo ganó y estuvo con ellos hasta las 21:00 y después se fue a casa porque ayer debía abrir su negocio.
La puerta no fue violentada y no había signos de violencia en la vivienda, según el fiscal José Núñez. No se robó nada del lugar, inclusive se encontró dinero en la vivienda.