La homilía de este jueves estuvo a cargo del cardenal Adalberto Martínez, arzobispo metropolitano de la Santísima Asunción, quien habló sobre la realidad actual del país, que en muchos casos se vio enfrentado con la corrupción que afectó a la ciudadanía, especialmente en lo que respecta a salud pública. En este sentido, habló del calvario que viven los familiares y pacientes por la falta de una diligente atención médica en el sector público, que se da por una mala administración de los recursos del Estado.
"La atención de la salud podría mejorar substancialmente si se administran los fondos públicos con honestidad y patriotismo. Un estudio académico, publicado en el 2019, revisó los casos denunciados por la Secretaría Anticorrupción entre los años 2016 al 2018, y estimó que en el sector salud se desviaron más de 2,5 millones de dólares por la actuación de administradores deshonestos", refirió respecto.
En este sentido, advirtió que la corrupción contradice radicalmente la voluntad de Dios. "Es un pecado personal y social grave, porque roba los recursos financieros que son necesarios para mejorar las condiciones de vida de los sectores más empobrecidos de la sociedad, que pasan hambre, que están condenados al analfabetismo o mueren por falta de recursos", lamentó.
Frente a esta situación y a otros problemas sociales, pide como desafío y una gran tarea nacional, sin distinción de credo, sector social o partido político, "el saneamiento moral de la nación".
Insta a recuperar la ética y la moral como principios rectores de nuestra conducta individual y social, es el camino para encarar las profundas transformaciones que necesita el Paraguay, concluyó en su mensaje.