El intendente de Mariscal Estigarribia, Víctor Manuel Díaz Ávalos, calificó de muy difícil el panorama, pues ya hay zonas inundadas por las constantes lluvias registradas en los últimos 18 días. Se calculan unos 300 milímetros de lluvia caída y no solo se acumuló agua en comunidades indígenas, también en el centro de la ciudad.
"Estamos coordinando ayuda con la Gobernación de Boquerón y la Secretaría de Emergencia", indicó y añadió que una de las zonas más complicadas es Teresita, que está a un kilómetro de Mariscal Estigarribia, pero por ahora no hubo necesidad de evacuaciones.
El intendente afirmó que los pronósticos no son nada alentadores, pues las lluvias van a persistir, los caminos se encuentran intransitables y se dificulta el trabajo de asistencia. Recordó que en la primera crecida hace 15 días ya declararon emergencia cuando se inundó la localidad de Pozo Hondo.
Emergencia
El 16 de marzo pasado, la Junta Departamental de Boquerón declaró emergencia departamental para disponer de los recursos necesarios a favor de toda la comunidad de Pozo Hondo, cuyos pobladores levantan desde hace días muros con bolsas de tierra para contrarrestar el avance del agua del Río Pilcomayo.
Al menos 450 familias deben ser evacuadas, contabilizando otras tres localidades: Pedro P. Peña, Mistolar y Mayor Gardel, que están bajo riesgo de inundación.
Mientras, pobladores del Municipio de Mariscal Estigarribia luchan para contener la crecida del lecho fluvial que desde el domingo pasado experimenta una crecida, a raíz de las intensas lluvias que se registran en Bolivia, desde noviembre.
Datos de monitoreo hidrológico indican que el río Pilcomayo sigue en aumento, con registros alarmantes en estaciones de medición de Tarapaya, Bolivia, donde el caudal alcanzó 5.20 metros, superando el récord de 4.50 m, en 2011.