Esta mañana se dio a conocer el testimonio de Benjamín Zapag ante el Ministerio Público por el caso de la golpiza recibida en el baño de la discoteca Morgan Warehouse. Acusa directamente a Héctor Grau como autor de la agresión y a Marcello Fretes como instigador.
En principio, afirma que no conocía a ninguno de los dos involucrados y que, posteriormente se enteró de sus nombres, por lo que pudo dar el testimonio. Dijo que escuchó el grito "con tono amenazante" de Marcello Fretes Laterra en dos ocasiones y que, ahí sin mediar palabras recibió los golpes de puño de una persona de remera amarilla, que de acuerdo a los testigos, sería Héctor Grau.
"Una persona con barbita que se encontraba recostada por la pared del baño me sale al paso y me grita (Aaaahhh) a lo que yo pregunto qué pasa, con la intención de saber por qué me gritó de esa manera y él me vuelve a gritar (Aaaahhh), ambos gritos con tono amenazante, en ese momento recibí directamente los golpes de puño en la cara de una persona que no era quien me gritó, los golpes vinieron de costado y a traición, yo no esperaba esto y tampoco estaba preparado", dice parte de la declaración.
Continúa el relato expresando: "Yo alcé la mirada y vi que la persona que me agredió tenía una remera amarilla y me retiré del baño, fui junto a mis amigos".
Posteriormente, afirma que el dolor era muy intenso y que fue asistido por sus conocidos, luego derivado a su vivienda. Por el camino iniciaron los mareos, empezó el sangrado incluso por la boca, ya en su hogar comenzaron los vómitos y su derivación al Migone en donde fue informado de que ingresaría a cirugía.
Tras el testimonio, el abogado de la familia Zapag consideró que los golpes no se hubieran producido si Fretes no le hubiera cerrado el paso en el baño.