Baja cobertura de vacunación infantil en Alto Paraná genera preocupación
La baja cobertura de vacunación infantil en el departamento de Alto Paraná preocupa a las autoridades sanitarias, que alertan sobre el riesgo creciente de brotes de enfermedades prevenibles. La situación se da en un contexto en el que los niveles de inmunización están muy por debajo de lo recomendado para garantizar la protección de la población infantil.
De acuerdo con datos del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), la cobertura en algunas vacunas clave no alcanza ni siquiera el 50%, cuando el objetivo sanitario es llegar al 95% para evitar la circulación de virus como el sarampión. Esta brecha genera vulnerabilidad, especialmente en zonas de alta densidad poblacional como el Este del país.
Autoridades de salud señalaron que uno de los principales problemas radica en que muchos niños reciben la primera dosis de vacunas, pero no completan los esquemas, lo que reduce la efectividad de la inmunización. Además, factores como la desinformación, la falta de acceso oportuno y la baja percepción de riesgo inciden en el incumplimiento del calendario de vacunación.
El panorama se vuelve más delicado debido a la presencia de casos de sarampión en países vecinos, lo que incrementa la probabilidad de reintroducción del virus en Paraguay. En ese sentido, especialistas advierten que la única barrera efectiva para evitar brotes es mantener altas coberturas de vacunación en la población infantil.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud Pública viene impulsando campañas de inmunización en la región, con el objetivo de revertir los bajos índices y alcanzar a la mayor cantidad de niños posible. Las brigadas sanitarias trabajan en distintos distritos, incluyendo zonas de difícil acceso, para ampliar la cobertura y reforzar el control epidemiológico.
No obstante, las autoridades insisten en la necesidad de una mayor participación de los padres y tutores, recordando que la vacunación es gratuita y constituye una de las principales herramientas para prevenir enfermedades graves. El desafío, sostienen, es cerrar la brecha actual antes de que se produzcan brotes que puedan afectar a la población más vulnerable.