Asunción, el corazón que refugia riqueza histórica en sus esquinas

Asunción, el corazón que refugia riqueza histórica en sus esquinas

La madre de ciudades tiene con esquinas emblemáticas que cuentan su propia historia. La ciudad, que el próximo 15 de agosto celebrará su aniversario número 485, se caracteriza por contener una mezcla de estilo moderno y colonial, con calles estrechas, edificios antiguos, refaccionados y nuevos, que “esconden” su propio testimonio. Conozcamos algunos de ellos.

Después de casi 70 años de ocupar la esquina más emblemática del microcentro de Asunción (Palma y Chile), el Lido Bar dejó su tradicional lugar frente al Panteón de los Héroes, considerado por muchos un sitio icónico de la capital, para iniciar una nueva era en otra esquina que también tiene su pasado, señala Juanma Talavera García, historiador de Arte. El nuevo local se ubica en las calles Independencia Nacional y Paraguayo Independiente: una ubicación muy importante. “El nuevo local elegido se sitúa en una esquina que también tiene una importancia histórica para la ciudad de Asunción, ya que en la esquina en diagonal a la catedral anteriormente se encontraba la residencia de don Carlos A. López y Juana Pabla Carrillo”, expresó García.

“Dicha residencia comenzó a construirse poco después de que Carlos A. López asumiera como cónsul en 1842. Por lo menos en la fase inicial de construcción, estuvo involucrado el arquitecto Pascual Urdapilleta, el mismo de la Catedral de Asunción”, agregó. “Más de una década después, la residencia fue ampliada, y, con la llegada de arquitectos e ingenieros extranjeros, se construyó una balconada sostenida por 15 columnas de inspiración toscana, dando mayor notoriedad a esta casa frente a la Plaza de Armas”, explicó el experto.

Carlos Antonio López vivió en esta casa hasta que falleció en el año 1862. Su casa se mantuvo en pie posiblemente hasta 1905 (otros dicen 1912). “Como todo buen edificio antiguo (salvo excepciones) del Centro Histórico de Asunción, terminó siendo demolido”, dijo.

Antes de su demolición, la antigua casa de don Carlos fue visitada incluso por cronistas que participaron en la Guerra Grande, como es el caso de Richard Burton, quien en sus célebres Cartas desde los Campos de Batalla del Paraguay escribe lo siguiente: "Fantástico y paraguayo, su piso superior está soportado por quince pilares encarnados con extraños capiteles egipcios formando el profundo alero. Una balconada pintada de verde con la pared posterior de ladrillos dorados y un desplegado techo distinguen la 'Casa Blanca' paraguaya".

García explicó que en vísperas del Bicentenario, el Ateneo Paraguayo (que adquirió dicho terreno en 1905, cuando era conocido como Instituto Paraguayo), presentó al Gobierno de Lugo un proyecto de reconstrucción del edificio, pero le clavaron el visto, ya que era usado por la Policía.

“Olvidada durante muchos años, estoy más que seguro de que esta esquina va a cobrar nuevamente importancia con el emplazamiento del nuevo local del Lido Bar, que ofrecerá a sus visitantes la misma vista a la Catedral que tenía don Carlos A. López”, señaló.

Mercado la Recova: primer sitio de venta de artesanías en Paraguay

Colón e/ Benjamín Constant y Presidente Franco. Allí se encuentra el primer sitio de venta de artesanías en Paraguay, con más de 90 años de historia y tradición. El rincón turístico más tradicional de la capital, conocido como la Recova, celebra este nuevo aniversario de Asunción esperando promocionar la artesanía paraguaya, olvidada por muchos.

La Recova fue testigo de los acontecimientos históricos y los cambios que vivió Asunción hasta hoy. Actualmente es el lugar de referencia para los extranjeros que deseen comprar los famosos recuerdos del Paraguay.

A pocos metros del puerto de Asunción, sigue siendo uno de los rincones turísticos más tradicionales de nuestra capital, aunque está lejos de ser lo que fue muchos años atrás, cuando turistas recorrían sus pasillos y compraban casi todo lo que encontraban a su paso. Hoy, algunos puestos de artesanía siguen firmes, pero sobreviven a duras penas, expresan los artesanos.

El mercado de la Recova es uno de los primeros centros comerciales de la ciudad. Este edificio, construido en el siglo XIX, a pasos del viejo puerto de Asunción, fue erigido con el fin de ofrecer sus productos a los extranjeros que llegaban en barco. Hoy en día, la galería de estilo colonial sirve a los artesanos para exhibir sus impresionantes artesanías.

Si uno busca comprar recuerdos del Paraguay, lo mejor es llegar hasta la galería ubicada sobre la calle Colón. Ñandutíes, llaveros y otros objetos repujados en cuero, camisas de ao po'i, bolsas de karanda'y, pantallas contra el calor paraguayo, finas carteras de cuero, guampas y termos forrados en cuero para tomar tereré, encajes hechos de ñandutí, unos diseños similares a la tela de araña, y hasta finas joyas de filigrana hechas a mano por habilidosos artesanos. Este es uno de los lugares turísticos en Asunción que, sin dudas, hace suspirar a más de uno.

En cuanto a los clientes que llegan hasta el lugar, varios comerciantes señalan que últimamente son los propios paraguayos, que muchas veces residen en el exterior, los que acuden para comprar regalos o recuerdos. Esperan que a nivel turístico se acuerden del rincón de la Recova.

Puro arte

Manuel Domínguez y Paraguarí, en las alturas del Cerro Antequera, una de las siete colinas de Asunción. Uno de los puntos más altos de Asunción, a solo unos pasos de la gran Escalinata Antequera, referente urbano de la ciudad. Allí se encuentra el Museo de Arte Sacro con una colección de piezas de escultura del arte sacro del barroco hispano-guaraní.

Con la llegada de los colonizadores españoles y los evangelizadores franciscanos y jesuítas, los aborígenes del Paraguay fueron instruidos en las artes del tallado de estilo barroco. Es así que los nativos desarrollaron un tipo de arte sacro único en su clase, una fusión producto de la visión que tenían del mundo los indígenas guaraníes.

El Museo de Arte Sacro posee una colección permanente de obras de arte religioso talladas en madera por los guaraníes y conservadas en su estado original. Es un buen consejo solicitar una visita guiada para que nos comenten sobre la rica historia de estas piezas. De valor histórico y patrimonial incalculable, este museo merece una parada en el recorrido por la capital.