El doctor en criminología Juan Martens expuso los resultados de una investigación basada en siete años de trabajo etnográfico con integrantes de la Policía Nacional, en la que identificó presuntos mecanismos informales de negociación vinculados a la capacitación, los ascensos y la asignación de funciones dentro de la institución.
Durante una entrevista con la 1080 AM, el especialista explicó que una de las principales conclusiones del estudio es la existencia de una lógica interna donde distintos procesos administrativos y formativos pueden convertirse en espacios de intercambio económico. "En la Policía todo tiene precio o, si no, se inventa", sostuvo al describir el fenómeno analizado.
Martens detalló como ejemplo los cursos exigidos para los ascensos de suboficiales. Según relató, aunque existe un arancel oficial para determinadas capacitaciones, se habría desarrollado un sistema paralelo en el que algunos responsables ofrecerían "paquetes completos" que incluirían la asistencia, elaboración de trabajos prácticos y cumplimiento de requisitos sin que el participante realice efectivamente el proceso formativo.
"El paquete completo incluye que no asistas a los cursos, que te coloquen la asistencia, que hagan el trabajo práctico y que solamente tengas que presentarte el día de la graduación", afirmó el investigador al referirse a una modalidad que, según su análisis, permitiría obtener certificaciones necesarias para avanzar en la carrera policial.
El criminólogo señaló que esta situación no se limitaría a un solo nivel jerárquico, sino que abarcaría distintas instancias dentro de la estructura institucional. En ese sentido, cuestionó el rol de los organismos encargados de supervisar y acreditar la formación superior policial, al considerar que existiría una falta de controles efectivos.
Martens explicó que el Instituto Superior de Educación Policial cuenta con rango universitario y que, por esa razón, sus procesos deberían estar sujetos a mecanismos de fiscalización y evaluación. Sin embargo, sostuvo que la falta de intervención permitiría la consolidación de prácticas que terminan afectando la preparación profesional de los agentes.
"Tenemos policías con títulos y certificados, pero sin las competencias necesarias para cumplir las funciones que esos documentos acreditan", manifestó.
El investigador también mencionó otros ámbitos donde, según sus hallazgos, podrían reproducirse esquemas similares, como puestos de control fronterizo, oficinas de identificación y asignaciones operativas. Afirmó que estas dinámicas generan incentivos económicos informales alrededor de diferentes servicios y ubicaciones dentro de la estructura policial.
Martens aclaró que la investigación contó con la colaboración de efectivos policiales que aportaron información, aunque varios de ellos permanecieron en reserva por motivos de seguridad. El objetivo del trabajo, indicó, es visibilizar problemas estructurales que afectan la profesionalización y la confianza ciudadana en la institución encargada de la seguridad pública.