El Operativo Caacupé entró este viernes en su fase crítica: el código rojo. Así lo confirmó Gustavo Ortiz, director general de Redes y Servicios de Salud, quien advirtió que las consultas más frecuentes hasta el momento son cefaleas, febrículas, mialgias, artralgias y algunos episodios de hipertensión.
Para brindar asistencia inmediata a la multitud que se dirige a la Basílica, Salud dispuso 44 puestos provisorios y 33 fijos, distribuidos a lo largo de todo el trayecto. "Apuntamos a dar respuesta sanitaria in situ", explicó Ortiz.
El operativo moviliza a más de 2.400 profesionales, entre médicos, enfermeros y paramédicos, destinados a reforzar la vigilancia y la atención oportuna. Según estimaciones oficiales, más de dos millones de personas circularán durante el fin de semana en el marco de la festividad mariana.
También se encuentran operativas 41 ambulancias de soporte básico y avanzado, además de un helicóptero de la Fuerza Aérea para eventuales traslados aéreos de urgencia. "El despliegue está preparado para cualquier escenario", afirmó el director.
Como recomendaciones clave, Ortiz insistió en caminar de madrugada o por la noche, hidratarse constantemente, usar repelente y vestir ropa y calzado adecuados —especialmente en el caso de niños, adultos mayores y personas con comorbilidades—, quienes son más vulnerables a las altas temperaturas y al esfuerzo físico.
