Alumnos y docentes de 16 centros educativos municipales y departamentales se manifestaron frente a la sede de la Gobernación de Central para solicitar la reasignación de fondos ante el recorte presupuestario que recibieron, y exigieron la renuncia del gobernador Hugo Javier González.
De esta manera, unas 16 casas de estudios cerrarán debido a que ya no podrán sostener el pago de salarios de funcionarios y docentes que no cuentan con rubros ministeriales. Los movilizados plantearon que se restituyan los fondos ante la necesidad de G. 4.200 millones para costear todos los gastos.
Los docentes y alumnos ya se habían reunido con representantes de la Gobernación y estos les prometieron una salida recién en 90 días. Un centro de primera infancia ya cerró en febrero. El mismo albergaba y enseñaba a niños de tres a cinco años de padres que salían a trabajar.
Actualmente, esta situación afecta a los 16 centros educativos que trabajan con 2.000 jóvenes aproximadamente.
Hasta el momento, ninguna autoridad recibió a los movilizados. Incluso, la secretaria de Educación vio por la ventana la protesta y solo atinó a reírse. Ante esta situación y debido a que todos los accesos al edificio gubernamental están cerrados, una docente se encadenó.