Alertan sobre el aumento de casos adolescentes con el síndrome de "cutting"

Alertan sobre el aumento de casos adolescentes con el síndrome de "cutting"

Ante los aumentos excesivos de casos de adolescentes que se autolesionan, el pediatra Robert Núñez hace un llamado a los papás y mamás a no descuidar a los hijos y proveer la atención especializada requerida para el caso. Las autolesiones, también conocidas como síndrome de cutting, son conductas intencionales y autodirigidas que implican algún tipo de daño y destrucción inmediata de los tejidos corporales, así como la formación de heridas.

El médico explicó que este tipo de conductas suele comenzar en la adolescencia, generalmente entre los 12 y 15 años, aunque pueden presentarse en edades más tempranas o tardías.

Núñez mencionó que los adolescentes son especialmente vulnerables a sufrir enfermedades mentales, y si estas comienzan en esta etapa de su desarrollo, pueden resultar más peligrosas. Por ello, resalta como fundamental la prevención y la observación de su estado de ánimo en este período tan complicado.

"Los adolescentes se autolesionan por diversos motivos, siendo la mayoría de las veces un intento de detener o interrumpir una emoción intensa, incontrolable y difícil de tolerar", explicó.Destacó también los factores psicológicos predisponentes para el desarrollar el cutting o autolesiones: abuso físico o sexual, negligencia física o emocional y condiciones familiares disfuncionales durante la infancia y adolescencia.

En muchos casos, las autolesiones son consecuencia de una mala regulación emocional. Los adolescentes no han aprendido a manejar sus emociones de manera adecuada y carecen de herramientas para afrontar esos sentimientos de una forma más adaptativa.

Las autolesiones pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, aunque suelen localizarse en los antebrazos, los muslos y el abdomen. No debemos olvidar que intentan ocultar estas conductas de los demás y sienten una profunda vergüenza; por ello, algunos adolescentes se realizan cortes o quemaduras en áreas más ocultas del cuerpo.

"Reitero, nuevamente, la importancia de que los padres dediquen al menos una hora a la semana para hablar con sus hijos sobre sus emociones, creando un espacio seguro donde puedan expresarse sin temor a ser juzgados".