Alerta roja en el Chaco: el taguá desaparece mientras avanza la deforestación
Ciencia del Sur lanza una voz de alarma ante la situación crítica del taguá (Catagonus wagneri), un mamífero chaqueño único en el mundo que hoy lucha por sobrevivir. Aunque fue redescubierto en los años 70 tras darse por extinto, en pleno siglo XXI vuelve a estar amenazado. Actualmente quedan apenas 4.500 ejemplares en todo el mundo, distribuidos entre Paraguay, Bolivia y Argentina. En territorio paraguayo, solo se encuentran en los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, según el reportaje de Ciencia del Sur.
Las amenazas principales para esta especie son:
● Pérdida de hábitat, por la deforestación acelerada vinculada a la agricultura y ganadería extensivas. Solo entre 2020 y 2022 se deforestaron más de 412.000 hectáreas del país, especialmente en el Chaco eliminando cactus y otros recursos vitales para la especie.
● Caza furtiva, aún presente en zonas rurales y privadas.
● Depredadores naturales, como pumas y jaguaretés, que afectan especialmente a las crías.
Para evitar su extinción, el Centro Chaqueño para la Conservación e Investigación (CCCI) - Proyecto Taguá, mantiene en cautiverio unos 80 ejemplares en Fortín Toledo, Boquerón. Estos viven en una reserva de 120 hectáreas con monitoreo veterinario, análisis y alimentación controlada. Se prevé su reintroducción al medio silvestre en 2027, tras estudios de viabilidad ecológica y social.
El proyecto cuenta con alianzas con zoológicos internacionales de Estados Unidos y Europa, y funciona mayoritariamente con financiación privada, lo que permite rapidez en la toma de decisiones.
Además de su valor ecológico —al remover tierra, dispersar semillas y favorecer la infiltración de agua—, el taguá es parte del patrimonio natural e histórico del Chaco. Fortín Toledo también conserva vestigios de la Guerra del Chaco y recibe visitas educativas gratuitas.
Especialistas advierten que, de no frenarse la deforestación, el aislamiento genético y la desaparición del hábitat podrían llevar a un colapso irreversible de la población. La situación del taguá es considerada de peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Ciencia del Sur llama a reforzar las políticas públicas, la educación ambiental y el compromiso ciudadano para proteger esta especie única