Cada año, el segundo jueves de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una iniciativa global de la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales. En 2026, la jornada se celebrará el 12 de marzo y marca además el 20.º aniversario de esta campaña internacional.
El lema de este año, "Salud Renal para Todos: Cuidando a las Personas, Protegiendo el Planeta", pone el foco en dos dimensiones: la detección temprana de la enfermedad renal y la sostenibilidad de los sistemas de salud. Especialistas señalan que la prevención no solo salva vidas, sino que también ayuda a reducir la huella ambiental de tratamientos como la hemodiálisis, que requieren grandes cantidades de agua, energía y materiales.
La enfermedad renal crónica afecta a más de 850 millones de personas en el mundo y 1 de cada 10 adultos presenta algún grado de afectación. Actualmente es la 12.ª causa de muerte a nivel global, pero se proyecta que podría convertirse en la quinta causa de mortalidad para 2040.
Uno de los principales retos es que la enfermedad suele avanzar sin síntomas, lo que retrasa el diagnóstico. La Dra. Natalia Wasmuth, presidenta de la Sociedad Paraguaya de Nefrología (SPN), destacó: "La enfermedad renal suele ser silenciosa: muchas personas no saben que la tienen hasta etapas avanzadas. Sin embargo, con simples análisis de sangre y orina es posible detectarla a tiempo, iniciar tratamiento y prevenir complicaciones graves".
Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran diabetes, hipertensión, obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares y antecedentes familiares de enfermedad renal. Además, se identifican factores emergentes como el cambio climático, ya que el calor extremo y la deshidratación crónica se asocian con daño renal, especialmente en trabajadores expuestos a altas temperaturas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó recientemente su primera resolución dedicada exclusivamente a la enfermedad renal, elevando su reconocimiento como prioridad en enfermedades no transmisibles. La resolución insta a los países a fortalecer la prevención, la detección precoz y el acceso al tratamiento, así como a abordar determinantes sociales y ambientales que afectan la salud renal.
En Paraguay, actualmente 3.422 pacientes reciben tratamiento de reemplazo renal, incluyendo hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante. La prevalencia estimada es de 533 pacientes por millón de habitantes, y el Instituto Nacional de Nefrología atiende a más de 2.500 pacientes en diálisis, principalmente hemodiálisis. A nivel nacional funcionan 37 centros de diálisis y ocho especializados en diálisis peritoneal.
Los especialistas coinciden en que la prevención y la detección temprana son las herramientas más eficaces para reducir el impacto de la enfermedad. Como recordó la Dra. Wasmuth: "La enfermedad renal es silenciosa, pero no invisible: un simple análisis de sangre y orina puede salvar una vida".
El Día Mundial del Riñón busca concienciar sobre la importancia de cuidar los riñones y promover la responsabilidad compartida entre profesionales de la salud, autoridades y ciudadanía, evitando que la enfermedad avance hasta requerir tratamientos complejos como la diálisis o el trasplante.
