El Vaticano aclaró que no planea la apertura de un restaurante en la cúpula o terraza de la Basílica de San Pedro, desmintiendo las especulaciones difundidas por algunos medios italianos que hablaban de un bistró con vistas panorámicas.
El cardenal Mauro Gambetti, arcipreste y jefe de la Curia vaticana, explicó ante periodistas que el proyecto en curso está orientado únicamente a duplicar la superficie del bar de refrescos existente en la terraza accesible de la basílica, donde peregrinos y turistas pueden descansar tras visitar la cúpula diseñada por Miguel Ángel.
Las autoridades señalaron que la ampliación de la zona de cafetería no representa un restaurante formal ni implica servicio gastronómico completo, sino un espacio sobrio y adecuado al entorno sagrado que atienda las necesidades de los visitantes y ayude a descongestionar los pasillos interiores de la iglesia.
Los planes forman parte de una serie de iniciativas para marcar el 400º aniversario de la consagración de la basílica, incluida la apertura total de la terraza al público, la instalación de una exposición permanente sobre la historia del templo y mejoras en los servicios para peregrinos.
Además de la expansión del área de refrescos, el Vaticano anunció el desarrollo de herramientas digitales como un sistema de reservas en línea para reducir las filas de ingreso, así como traducciones simultáneas de misas en hasta 60 idiomas, con el objetivo de mejorar la experiencia de los millones de visitantes que recibe cada año.
Gambetti también ha impulsado otras medidas relacionadas con la gestión de multitudes en este emblemático sitio de culto cristiano, sin que estas impliquen cambios en la esencia espiritual del lugar.
Las aclaraciones llegan en un contexto donde las discusiones sobre el equilibrio entre servicios para turistas y la preservación del carácter sagrado de la Basílica de San Pedro han cobrado relevancia entre fieles y expertos en patrimonio cultural.