El anuncio fue realizado a través de la red social Truth Social, donde Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses lograron neutralizar al liderazgo político del país caribeño tras una ofensiva que describió como "exitosa". Según el mensaje difundido, la operación habría tenido como objetivo directo al jefe del régimen venezolano, en un contexto de máxima tensión entre Washington y Caracas.
La declaración se conoció en medio de reportes de explosiones, detonaciones y cortes de energía registrados durante la madrugada en distintos puntos de Caracas, incluyendo zonas cercanas a instalaciones militares estratégicas. Imágenes y testimonios difundidos por medios internacionales dan cuenta de incendios, daños en vallados y movimientos inusuales de tropas en áreas sensibles de la capital venezolana, lo que alimentó la incertidumbre sobre el alcance real de los hechos.
Trump también anunció que ofrecerá una conferencia de prensa desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, donde brindaría más detalles sobre la supuesta operación y los próximos pasos de su administración. Hasta el momento, no hubo confirmación oficial por parte del Gobierno venezolano ni de otros organismos internacionales sobre la veracidad de la captura mencionada por el mandatario estadounidense.
El episodio se produce en un clima de escalada política y militar sin precedentes recientes, con denuncias cruzadas, despliegues de fuerzas en el Caribe y advertencias previas de acciones directas. La situación continúa en pleno desarrollo y es seguida con atención por gobiernos de la región y del mundo, ante el potencial impacto que podría tener sobre la estabilidad regional y el equilibrio geopolítico continental.