El sismo se registró alrededor de las 18:04, hora local, con epicentro en las cercanías de la localidad de Morón, ubicada a unos 200 kilómetros al oeste de la capital venezolana, de acuerdo con los datos preliminares difundidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Tras el fuerte movimiento, las autoridades y organismos especializados activaron protocolos de vigilancia ante la posibilidad de un tsunami. Se emitieron alertas para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, mientras que Venezuela, Aruba y Bonaire permanecen bajo advertencia debido al riesgo potencial de variaciones peligrosas en el nivel del mar.
En Caracas, miles de personas abandonaron edificios de manera preventiva mientras las autoridades iniciaban las primeras inspecciones estructurales. En redes sociales comenzaron a circular imágenes que muestran daños en algunas construcciones, aunque hasta el momento no existe un balance oficial sobre víctimas o la magnitud de las afectaciones materiales.
Los equipos de emergencia permanecen desplegados en las zonas más afectadas para verificar la situación y atender cualquier eventualidad, mientras los organismos de protección civil mantienen el monitoreo permanente de posibles réplicas y de la evolución de la amenaza de tsunami.
Las autoridades venezolanas solicitaron a la población conservar la calma, mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales y seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia mientras continúan las evaluaciones en las regiones alcanzadas por el fuerte sismo.