Tras diez años al frente de las Naciones Unidas, Antonio Guterres concluirá su segundo mandato como secretario general el último día de 2026, abriendo una carrera internacional para definir quién asumirá uno de los cargos diplomáticos más importantes del mundo.
La elección del nuevo secretario o secretaria general será realizada por la Asamblea General de la ONU, luego de una recomendación del Consejo de Seguridad, donde tienen poder de veto cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
El próximo líder de la organización deberá enfrentar un escenario complejo, marcado por guerras, tensiones geopolíticas, crisis climática, desafíos humanitarios y cuestionamientos sobre la capacidad de la ONU para responder ante los grandes conflictos internacionales.
La propia organización define al secretario general como un "diplomático y defensor", pero también como un administrador encargado de dirigir una estructura con 193 Estados miembros y supervisar órganos clave como el Consejo de Seguridad.
Los seis aspirantes al cargo
Michelle Bachelet (Chile)
La expresidenta chilena (2006-2010 y 2014-2018) busca convertirse en la primera mujer en ocupar la Secretaría General de la ONU. Con 74 años, cuenta con experiencia internacional tras haber sido Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022.
Bachelet sostiene que su experiencia política y diplomática puede ayudar a enfrentar las divisiones dentro del Consejo de Seguridad. Reconoce que no existe una solución inmediata para los problemas estructurales del organismo, pero considera que su trayectoria es una fortaleza.
Rafael Mariano Grossi (Argentina)
El diplomático argentino dirige desde 2019 el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), donde ganó protagonismo por la supervisión de programas nucleares en un contexto de creciente tensión internacional.
Grossi plantea avanzar con reformas administrativas dentro de la ONU para reducir costos y evitar la duplicación de funciones entre organismos. Considera que su experiencia en seguridad nuclear es una ventaja frente a un escenario mundial donde vuelve a crecer la preocupación por el uso de armas atómicas.
María Fernanda Espinosa (Ecuador)
La exministra de Relaciones Exteriores de Ecuador y expresidenta de la Asamblea General de la ONU propone una transformación profunda de la organización.
Especialista en desarrollo sostenible y cambio climático, Espinosa advierte que la crisis financiera es uno de los mayores desafíos del organismo. "Reformarse, transformarse o morir", afirmó al referirse a la necesidad de modernizar la institución.
También plantea fortalecer la cooperación con organizaciones regionales y aumentar los vínculos con Europa para superar divisiones internacionales.
Rebeca Grynspan (Costa Rica)
Actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Grynspan cuenta con experiencia en economía internacional y desarrollo.
Fue vicepresidenta de Costa Rica y tuvo un papel destacado en negociaciones relacionadas con la exportación de granos ucranianos tras la invasión rusa.
Propone una ONU más dinámica y con mayor capacidad para asumir riesgos. Además, reclama una mayor representación de América Latina y África en el Consejo de Seguridad.
Macky Sall (Senegal)
El expresidente senegalés (2012-2024) llega a la contienda con experiencia ejecutiva y regional. Durante su gestión impulsó proyectos de infraestructura y desarrollo económico.
Sin embargo, su candidatura genera cuestionamientos por episodios ocurridos durante su mandato, especialmente las protestas políticas y la controversia generada por su intento de modificar el calendario electoral en 2024.
Carolyn Rodrigues Birkett (Guyana)
La representante permanente de Guyana ante la ONU es la candidata más reciente en incorporarse a la competencia. Fue ministra de Relaciones Exteriores y ocupó cargos vinculados a comunidades indígenas.
Su propuesta se centra en fortalecer el multilateralismo, mejorar la eficiencia de la organización y promover una gobernanza mundial más inclusiva.
Una ONU bajo presión
La elección del próximo secretario general ocurre en un momento de fuertes cuestionamientos al papel de Naciones Unidas. Los conflictos en distintas regiones, la falta de acuerdos dentro del Consejo de Seguridad y las dificultades financieras han aumentado las demandas de reforma.
Quien resulte elegido deberá equilibrar intereses de grandes potencias, países en desarrollo y regiones que reclaman mayor representación. Además, tendrá el desafío de devolver capacidad de acción a una institución que nació con el objetivo de preservar la paz mundial, pero que enfrenta uno de sus períodos de mayor presión desde su creación.
Fuente: DW