Rebeldes hutíes amenazan con más ataques a barcos vinculados a Israel, tras bombardeos

Rebeldes hutíes amenazan con más ataques a barcos vinculados a Israel, tras bombardeos

Washington dice que no tiene planeado enviar más tropas a Oriente Próximo y Londres asegura que no prevé lanzar más ataques “de forma inmediata” | Israel solicita al tribunal de la ONU que rechace la demanda de Sudáfrica porque paralizar la ofensiva en Gaza ayudaría a Hamás | Robles avanza que España no participará en la misión especial propuesta por la UE para patrullar el mar Rojo

Un portavoz de los rebeldes hutíes de Yemen, Mohamed Abdel Salam, ha amenazado este viernes con más ataques contra buques vinculados a Israel en el mar Rojo a pesar de los bombardeos estadounidenses y británicos contra sus posiciones, que han causado cinco muertos. La milicia sostiene que realiza los ataques para que Israel termine su ofensiva en Gaza. Un portavoz del Pentágono ha dicho que EE. UU. no tiene planeado enviar más tropas a Oriente Próximo tras los bombardeos, mientras que el Gobierno británico ha asegurado que no habrá más ataques “de forma inmediata” contra los hutíes. Por otro lado, Israel ha defendido ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU (TIJ), al que Sudáfrica pidió el jueves que ordenase parar la ofensiva israelí -ha causado más de 23.700 muertos- para evitar la comisión de un genocidio en Gaza, que no hay intención genocida en su lucha contra Hamás. También ha pedido al tribunal que rechace la demanda sudafricana porque, en su opinión, quedaría expuesto a los ataques de la milicia islamista. Además, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado que España no participará en la misión especial propuesta por la UE para patrullar el mar Rojo.

La OTAN justifica los ataques de EE. UU. y el Reino Unido en Yemen y los califica de “defensivos”

La OTAN ha afirmado este viernes que los ataques de Estados Unidos y el Reino Unido contra posiciones militares de los rebeldes hutíes en Yemen fueron “defensivos” y estuvieron “diseñados para preservar la libertad de navegación” en el mar Rojo. “Estos ataques fueron defensivos y estaban diseñados para preservar la libertad de navegación en una de las vías navegables más importantes del mundo. Los ataques hutíes deben terminar”, ha afirmado el portavoz de la OTAN, Dylan White.

El portavoz ha añadido que las fuerzas hutíes cuentan con el apoyo, los suministros y el equipamiento que les proporciona Irán y ha considerado que Teherán “tiene una responsabilidad especial a la hora de dominar a sus fuerzas subsidiarias”. “En los últimos meses, hemos visto a las fuerzas hutíes intentar decenas de ataques contra embarcaciones comerciales en el mar Rojo. Estos ataques son una amenaza directa a la seguridad marítima y al comercio internacional”, ha defendido.

White ha agregado que el Consejo de Seguridad de la ONU “los ha condenado” y que la comunidad internacional “dejó claro que habría consecuencias si los ataques no terminaban”. “Estados Unidos y el Reino Unido ahora han llevado a cabo ataques contra una serie de objetivos hutíes en Yemen, con apoyo de los aliados Canadá y Países Bajos y de los socios Australia y Baréin”, ha señalado White.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, confirmó anoche que fuerzas militares estadounidenses, junto con el Reino Unido y el apoyo de otros países, llevaron a cabo con éxito ataques contra varios objetivos en Yemen. El mandatario explicó que esa acción fue en respuesta a los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, que este jueves lanzaron un misil balístico con el objetivo de golpear las rutas de navegación del Golfo de Adén, una vía estratégica para el transporte del petróleo proveniente del golfo Pérsico.

Estados Unidos, el Reino Unido, Australia, Baréin, Canadá, Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Nueva Zelanda y Corea del Sur han emitido un comunicado conjunto en el que subrayan que la acción se produjo en defensa del comercio internacional y de quienes transitan por el mar Rojo, por donde circula casi el 15% del comercio marítimo global.

Fuente: El País.