MundoDebate global sobre el descanso laboral

Quitar feriados está de moda: ¿de verdad mejora la economía?

En Paraguay se discuten nuevos asuetos mientras en otros países optan por reducir jornadas festivas. Francia, Dinamarca, Eslovaquia y Estados Unidos han planteado recortes en nombre de la productividad. Sin embargo, la evidencia internacional muestra que los feriados también sostienen el turismo, el consumo y el bienestar de los trabajadores.

2 Septiembre de 2025
2 Septiembre de 2025
Palacio de Gobierno.
Palacio de Gobierno. Foto: Archivo.

En Paraguay, cada vez que se discute un nuevo feriado o asueto, el debate se enciende. Para unos, representan una pérdida de productividad; para otros, son oportunidades de descanso, turismo interno y consumo. La tensión no es nueva y, de hecho, atraviesa fronteras: en distintos países, los gobiernos han impulsado recortes de feriados con el argumento de mejorar la economía. Pero, ¿qué dicen los números y la experiencia internacional?

El presidente de la República Santiago Peña confirmó que declarará feriado nacional este viernes 5 de septiembre, en caso de que la selección paraguaya de fútbol logre clasificar al Mundial 2026. La decisión se ampara en la nueva ley que faculta al Poder Ejecutivo a decretar hasta tres feriados adicionales por año, normativa que ya fue sancionada y aguarda su promulgación, considerada un mero trámite administrativo.

El espejo europeo

En julio de 2025, el primer ministro francés François Bayrou sorprendió con la propuesta de eliminar dos festivos nacionales: el Lunes de Pascua y el Día de la Victoria. Su justificación: aliviar las presiones presupuestarias del Estado. La reacción fue inmediata: desde la oposición hasta sindicatos, todos denunciaron que se trataba de una medida regresiva que, en lugar de fortalecer la economía, deterioraría el bienestar laboral.

No es un caso aislado. En 2023, Dinamarca quitó el día de descanso posterior a Pascua para financiar el aumento del gasto en defensa. Eslovaquia siguió el ejemplo este año, recortando un festivo con la misma lógica.

El paralelismo es evidente: reducir los días libres se presenta como un remedio rápido para problemas estructurales.

Estados Unidos y el discurso político

Al otro lado del Atlántico, Donald Trump cuestionó públicamente la cantidad de feriados en EE.UU., asegurando que le cuestan "miles de millones de dólares" al país. Sus declaraciones coincidieron con el Juneteenth, conmemoración del fin de la esclavitud. El gesto no pasó inadvertido: más que un argumento económico, fue leído como un mensaje político.

Curiosamente, EE.UU. es el único país de la OCDE sin vacaciones pagadas obligatorias por ley. Y, aun así, lidera el PIB mundial. La contradicción vuelve a poner sobre la mesa una idea clave: la productividad no depende únicamente de los días trabajados.

Productividad y bienestar: dos caras de la moneda

Economistas como Charles Cornes señalan que, si bien quitar un feriado puede generar un repunte puntual en la actividad, el impacto es limitado y sectorial. Industrias como el comercio y la hostelería, de hecho, suelen beneficiarse de los días libres, ya que aumentan el consumo.

La otra cara es el bienestar. Investigaciones citadas por el FMI y el Bundesbank muestran que, aunque el PIB puede crecer levemente con más días laborables, el beneficio es proporcionalmente menor que el costo social de perder tiempo de descanso. Y eso no es menor: expertos advierten que menos pausas y vacaciones incrementan el riesgo de agotamiento laboral, reduciendo la productividad a largo plazo.

Paraguay

En Paraguay, los feriados nacionales suelen trasladarse para fomentar el turismo interno y dinamizar la economía. En ese sentido, las fechas libres no solo cumplen una función cultural y de memoria histórica, sino que también son motores de gasto en hotelería, gastronomía y transporte.

La discusión sobre nuevos asuetos o posibles recortes debería considerar esa doble dimensión: la económica y la social. Quitar feriados podría aportar algunas horas más de trabajo, pero ¿a costa de qué? ¿Deprimir el consumo interno? ¿Aumentar el cansancio de los trabajadores?

Lecciones comparadas

Austria, Finlandia y Dinamarca figuran entre los países con más días festivos y vacaciones pagadas de la OCDE —entre 36 y 38 jornadas al año— y, sin embargo, están en el grupo de mayores ingresos per cápita. Esto sugiere que la clave no está en reducir descansos, sino en mejorar la eficiencia, la inversión en capital humano y la innovación tecnológica.

Paraguay, que busca diversificar su economía y potenciar el turismo, podría más bien mirar hacia esa dirección. Fortalecer sectores productivos y de servicios, al mismo tiempo que se preservan espacios de descanso, podría ser más rentable que sumarse a la moda de recortar feriados.

Quitar feriados puede parecer una respuesta fácil a problemas complejos, pero la experiencia internacional demuestra que no garantiza crecimiento sostenido. En cambio, apostar por productividad de calidad y descanso reparador podría ser la verdadera fórmula para una economía más saludable y competitiva.

Fuente: DW.

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