Un oficial de la Policía de Nueva York salvó ayer la vida de una bebé que se estaba ahogando tras detener un vehículo que circulaba a exceso de velocidad por el carril de emergencia del Bronx River Parkway, en Nueva York, informó la corporación.
El hecho ocurrió alrededor de las 8:45 a. m. cuando el detective de primera clase Michael Greaney, con 17 años de servicio en la NYPD y destinado en la oficina del jefe de detectives, observó un BMW negro desplazándose rápidamente por el arcén de la autopista y decidió interceptarlo activando las luces de su vehículo sin distintivos.
Al detener el automóvil, el conductor —el padre del bebé— le explicó al agente que su hija había dejado de respirar y se estaba asfixiando. Greaney actuó de inmediato: tomó a la niña, que vestía un enterizo rosa, y le aplicó golpes suaves en la espalda para despejar las vías respiratorias. Pocos instantes después, la bebé comenzó a llorar, lo que confirmó que había recuperado la respiración.
Un pediatra que pasaba por el lugar se detuvo, evaluó a la menor y corroboró que se encontraba estable. Posteriormente, el padre fue autorizado a continuar su camino, y más tarde confirmó a la policía que la bebé se encontraba bien de salud tras el incidente.
El video del rescate se volvió viral en redes sociales tras difundirse en TikTok, donde usuarios expresaron su admiración por la rápida y oportuna intervención del oficial. Las autoridades locales destacaron la importancia del entrenamiento en primeros auxilios para el personal policial y el impacto positivo de la actuación de Greaney, calificándolo como un ejemplo de valentía y profesionalismo en situaciones de emergencia.
Este incidente se suma a otros casos recientes en Estados Unidos en los que policías han prestado auxilio vital a menores en situaciones críticas, subrayando la labor de los agentes no solo en seguridad, sino también en atención de urgencias médicas en la vía pública